flexibilización laboral

  • Gobierno propicia nueva esclavitud laboral

    El secretario general adjunto de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú, Luis Villanueva Carbajal, informa al semanario PERFIL que, ante la demanda de las organizaciones sindicales, los trabajadores y el Gobierno acordaron que el espinoso tema de la política de competitividad y productividad, así como todos los temas laborales, van a ser tratados en el Consejo Nacional del Trabajo, a partir del 9 de enero.

     

     

    -Usted se ha reunido con el premier César Villanueva, quien quiere “revisar” las vacaciones de los trabajadores…

    -Como dirigente de la CGTP, y de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú como base importante de la central mariateguista, participé en la reunión sostenida con el premier, el lunes 3 de diciembre. Conversamos con César Villanueva y se ha acordado que el tema de la política de competitividad y productividad, así como todos los temas laborales, van a ser tratados en el Consejo Nacional del Trabajo. Todo el capítulo laboral se va a tratar desde el 9 de enero en el CNT. Las vacaciones se encuentran en el marco de la discusión. La posición de la CGTP es que no haya más recortes en los derechos laborales.

     

    -Sin embargo, ya está publicada la Política de Competitividad y Productividad del Gobierno.

    -Justamente, hemos exigido una explicación a ese adelanto. El Gobierno manifiesta que se ha prepublicado para que los interesados puedan hacer llegar sus propuestas. Esto se hará a partir del 9 de enero. Hemos demandado al Gobierno que el capítulo laboral se toque íntegramente en el CNT. No vamos a permitir una política laboral regresiva bajo el pretexto absurdo de crear condiciones para generar puestos de trabajo.

     

    -La flexibilización laboral, sin embargo, es un aliciente para los empresarios.

    -La flexibilización laboral no ha mejorado el empleo, solo ha propiciado el mayor enriquecimiento de las empresas. Por el contrario, se ha empobrecido el país y se ha incrementado la corrupción. Mayor flexibilización significa mayores despidos. Eso en un país que enfrenta grandes tasas de desocupación y trabajo informal es letal. Algunos empresarios peruanos, con desconocidos méritos a nivel internacional, desean trabajadores de un solo uso, seres humanos descartables. Por culpa de empresarios con ese pensamiento, el Perú no ha realizado siquiera su Revolución Industrial, propio del siglo XVIII. En la agricultura, por ejemplo, la propaganda nos muestra que el país es un gran exportador de arándanos, que casi nadie come en el Perú, pero no nos dice que el 70% de lo que consumimos son productos importados. Los empresarios peruanos no pueden ni siquiera asegurarnos nuestra independencia alimentaria. Esa es nuestra realidad empresarial.

     

    -¿Y la industria de la construcción cómo va?

    -La inversión es poca. Si uno compara lo planeado por el Gobierno y lo cumplido, pues se da cuenta de que no se ha avanzado mucho. Los siete proyectos más grandes de inversión en infraestructura ya presupuestados apenas tienen un 35% de ejecución. Y en el caso extremo de la tercera etapa del proyecto de Chavimochic en La Libertad, de los 437 millones de soles presupuestados apenas se ha avanzado con el 1%. Hay construcción, hay inversión, pero es mínima en comparación con los grandes proyectos que requiere el país y con la gran masa desocupada que espera trabajo.

     

    -Su Federación cumple 60 años el 19 de diciembre. ¿Cuál es el balance de sesenta años de lucha?

    -Hemos enfrentado a la dictadura, que mató al dirigente Pedro Huilca y nos quería desaparecer como organización sindical; luchamos por la recuperación de la democracia y continuamos en la brega contra un sistema neoliberal donde se transan coimas por millones en las más altas esferas del poder, mientras los diversos Gobiernos insisten en la política del cholo barato queriendo restar derechos a los trabajadores. Seguiremos fortaleciéndonos en la lucha permanente por la defensa de los derechos económicos y sociales de los trabajadores, y participando en la lucha política por lograr que en el Perú exista una verdadera democracia con justicia social para todo el pueblo.

     

    -Por otro lado, han emprendido una campaña por el peso de la bolsa de cemento. ¿Cómo va?

    -Queremos que se reduzca el peso de la bolsa de cemento de 42.5 kilos a 25 kilos para reducir así las enfermedades musculoesqueléticas de los trabajadores de la construcción. Esto ya es realidad en otros países como Chile y Uruguay. Nos falta incidir en el cambio cultural. Muchas personas comparan la virilidad con la fuerza. El problema no es que los obreros no puedan cargar 42 kilos, sino que ello produce con el tiempo hernias discales, lumbalgias, dorsalgias y otras enfermedades, y luego la misma industria que le ha causado esta enfermedad no los contratan porque no pasan los exámenes médicos ocupacionales. Además, no existe data oficial sobre las enfermedades ocupacionales, y menos por la carga de peso excesivo, aun cuando la ley lo exige. En eso debemos avanzar.

     

    (Tomado del semanario PERFIL, del 9 de diciembre de 2018)