Merino

  • Comunicado FTCCP frente a la crisis estructural del Perú

    LOS OBREROS DE CONSTRUCCIÓN CIVIL FRENTE A LA CRISIS ESTRUCTURAL DEL PERÚ

     

    ¡POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA!

    QUE REPRESENTE LA VOLUNTAD DE LOS PERUANOS

     

    A puertas del BICENTENARIO, los poderes del Estado, sin excepciones, están totalmente desprestigiados y repudiados por el pueblo. La oligarquía y la burguesía parasitaria y sus partidos políticos, que han gobernado el país durante décadas, también están desacreditados, no representan hoy ninguna alternativa de cambio, por el contrario, son parte de la crisis, que golpea a la inmensa mayoría de los peruanos, agobiados por la pandemia del COVID-19 y la caída de la economía que equivale a 12 años de retroceso, tan igual que Brasil.

     

    El CORONAVIRUS, además de matar a más de 80 mil compatriotas e infectar a casi un millón de personas, ha puesto sobre la mesa la realidad de la pobreza y la verdadera situación ruinosa de los servicios de salud —colapsado—, el estado miserable de la infraestructura educativa, la carencia del servicio de agua potable para millones peruanos, se agrega la real dimensión moral de funcionarios del Estado que se han enriquecido con las compras de mascarillas, pruebas rápidas, la ayuda social, etc., destinadas para atender a la población vulnerable, al personal de salud, a la PNP y otros trabajadores en la primera linea de lucha contra el virus.

     

    Las políticas erráticas del Gobierno de Vizcarra permitieron la especulación de las clínicas privadas, el acaparamiento de medicinas, el oxigeno y la paralización de la economía. La corrupción ha mostrado su podredumbre ante una grave situación de crisis sanitaria, económica y social, sin que a la fecha haya sanción a los corruptos de la pandemia.

     

    Martín Vizcarra Cornejo, no obstante, de ser el peón de la CONFIEP, el gremio de las grandes empresas nacionales y extranjeras, que en plena pandemia del COVID-19, pone la agenda política y económica a los gobernantes de turno, a los medios de comunicación y otros poderes fácticos serviles al neoliberalismo, a la corrupción y la impunidad: FUE VACADO.

     

    Existen indicios de corrupción en las que está implicado el expresidente Vizcarra, tanto como Gobernador de la Región de Moqueguaen las obras del Hospital Regional y las Lomas de Ilo—, según investigaciones de la Fiscalía. Igualmente, la información de testigos lo involucran en cobros de coimas durante su paso por el Ministerio de Transporte; tráfico de influencias y obstrucción a la justicia en el caso “Richard Swing”; los recientes chats de Vizcarra provenientes de celulares del exministro José Hernández, que contiene conversaciones de varios años, que corroboran las versiones de los aspirantes a colaboradores eficaces.Hoy Vizcarra tiene que someterse a la justicia para deslindar los serios indicios de corrupción que investiga el Fiscal Germán Juárez Atoche, del Equipo Especial Lava Jato.

     

    Durante la cuarentena por el COVID-19, Martín Vizcarra dio la espalda al pueblo y obligó a los trabajadores a gastar sus fondos de AFP, sus CTS y sus pocos ahorros para sobrevivir. A los trabajadores los condenó con la Suspensión Perfecta de Labores, a los Ceses Colectivos. Mientras que a los grupos de poder económico les dio 60,000 millones de soles, con la garantía del Gobierno.

     

    Con la asunción a la presidencia de la República de Manuel Merino, ha estallado una confrontación entre las fuerzas políticas representadas en el Congreso, vinculados a los grandes intereses económicos que sangran al país y a los peruanos.

     

    La creciente indignación que moviliza a miles de ciudadanos a nivel nacional es resultado de la profundización de la pobreza a causa del sistema económico y social capitalista neoliberal, que nos han impuesto durante hace más de tres décadas los gobiernos de Fujimori, Toledo, García, Humala, Kuczynski y Vizcarra, teniendo como base legal la Constitución fujimorista de 1993.

     

    Nuestra justa protesta social debe ser conducida hacia objetivos que permitan dar solución a las demandas populares, y que no se diluya en la anarquía del grito, para favorecer a las fuerzas oscuras que manipulan la indignación de los peruanos cansados de la corrupción, del saqueo de nuestras riquezas naturales y el robo sistemático del erario nacional.

     

    Para la derecha tradicional y los partidos políticos confesos del neoliberalismo la crisis del país es esencialmente política, más no económica y que se resolvería con una buena gestión, poner más orden frente a las protestas populares, rebajar los derechos laborales, dar mayores gollerías a los inversionistas, y profundizar las privatizaciones de los servicios de la educación, la salud, las cárceles, etc. y continuar entregando el patrimonio nacional al capital extranjero.

     

    Los obreros de la construcción consideramos que la crisis es integral y tiene raíces estructurales y coyunturales. Su causa principal radica en la persistencia de un modelo económico excluyente que beneficia a unos cuantos y excluye a las grandes mayorías, principalmente a la juventud peruana, cuyo futuro es incierto y hoy en día sale a las calles para exigir cambios radicales y no las recetas de la CONFIEP que propugna el trabajo esclavo juvenil bajo la engañosa monserga de la productividad y competitividad.

     

    Es necesario deslindar con los oportunistas como Julio Guzmán dueño del Partido Morado,ultraneoliberal, quienes con rostro maquillado pretenden engatusar a la juventud estudiosa y trabajadora para dar continuidad al sistema capitalista neoliberal, que ha llevado al país a la profunda crisis estructural y que la pandemia del COVID-19 ha hecho estallar en todos los ámbitos: político económico, sanitario, educativo, laboral, moral, etc.

     

    Los trabajadores afirmamos que mientras que se mantenga el actual modelo y el empresariado neoliberal eluda su responsabilidad social, no habrá estabilidad política y la crisis continuará con cualquier gobierno del mismo signo.

     

    El capitalismo neoliberal conlleva a la destrucción de las instituciones del Estado, potencia la corrupción, el individualismo y la violencia social; el narcotráfico ha penetrado a los partidos políticos, haciendo cada día más peligrosa la vida social de las nuevas y futuras generaciones.

     

    El PERÚ requiere una nueva CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA,que asegure la soberanía de nuestros recursos naturales, la gratuidad de la salud, educación pública y de calidad, independencia económica, soberanía defensiva, desarrollo técnico científico y derechos humanos plenos.  Que vele por el bienestar de las trabajadoras y trabajadores del campo y la ciudad, trabajadores informales de los diversos sectores, estudiantes de los institutos tecnológicos y universidades, profesionales, asalariados, miembros de las fuerzas armadas y policiales de menor rango, maltratados y olvidados.

     

    Al gobierno transitorio le exigimos que asegure una mejor política contra la pandemia y la recuperación económica del país; garantizar la transparencia de las elecciones generales de 2021; la derogatoria de los Decretos de Urgencia que atentan contra los derechos laborales, que la gestión del expresidente Vizcarra aprobó; replantear el Presupuesto Nacional dando mayor énfasis al sector salud y educación golpeados por la pandemia y la inversión pública en obras de infraestructura.

     

    Hacemos un llamado a los trabajadores y al pueblo peruano, a las organizaciones sociales y populares a estar vigilantes de las acciones del nuevo gobierno transitorio, exigiéndole que cumpla con las demandas económicas, sociales, y mejores resultados en la lucha contra la pandemia y contra la corrupción y la impunidad CAIGA QUIEN CAIGA, garantizando que las investigaciones de los fiscales anticorrupción no sean interrumpidas.

     

    La FTCCP demanda al Gobierno Transitorio y al Congreso de la República: que en las elecciones generales del 11 de abril o en la votación de Segunda Vuelta, se incluya una cédula de Consulta Popular por: UNA NUEVA CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA

     

    Tenemos que cambiar el actual sistema neoliberal, establecer una Nueva CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA y sobre esta base construir una nueva sociedad, una nueva República democrática y soberana. En ese camino que iniciamos invitamos a las organizaciones sociales, profesionales y ciudadanos en general, para sumar esfuerzos para elaborar una propuesta constitucional.

     

    Lima, 13 de noviembre de 2020

    Secretariado Ejecutivo de la FTCCP