Nueva Constitución

  • ¡Nueva Constitución! es el grito de la calle

    Por: Luis Villanueva Carbajal

    Una nueva Constitución no es prioridad para el presidente de la República, Francisco Sagasti, pero sí para quienes se mantienen en protesta exigiendo enterrar la Constitución de la dictadura fujimorista.

    Sería el primer paso para solucionar la crisis estructural que padece el Perú, porque hemos rotado Gobiernos (cuatro desde 2016), pero nada ha cambiado.

    Los salarios y pensiones son miserables, existen millones de desempleados, hay explotación laboral, el sistema público de salud y educación es insufrible y el privado es un asalto, los servicios básicos son lujos de ciertas clases sociales. La Generación del Bicentenario ha dejado el estudio por falta de dinero y tecnología, o malvive con trabajos esclavos. Los bonos para los aportantes de la ONP fueron negados por Sagasti, que continúa la política de PPK y Vizcarra, investigados por corrupción, al igual que Julio Guzmán (líder del oficialista Partido Morado), quien habría recibido 400,000 dólares de Odebrecht para la campaña de 2016.

    Es decir, la desigualdad social y la corrupción se profundizan por la permanencia del injusto modelo económico neoliberal que se sustenta en la actual Constitución. En ese sentido, el 25 de mayo ingresó a Mesa de Partes del Congreso de la República el proyecto de Ley 5350/2020-CR para una nueva Constitución, suscrita por ocho congresistas de Acción Popular a iniciativa de Orlando Arapa Roque; y el 18 de noviembre se presentó la Moción de Orden del Día 13056 suscrita por el grupo parlamentario Descentralización Democrática (Felícita Tocto Guerrero, Betto Barrionuevo Romero, Mariano Yupanqui Miñano, Grimaldo Vásquez Tan y César Gonzales Tuanama), para que el Congreso exhorte al Ejecutivo a convocar a un referéndum el 11 de abril “para elaborar y aprobar una nueva Constitución”.

    También la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú ha planteado en un comunicado que ese día, junto con las elecciones presidenciales, se realice este referéndum. Otras organizaciones políticas, sindicales, estudiantiles y sociales se están sumando a la idea.

    Los trabajadores estamos en movilización constante y aún más desde abril, cuando Vizcarra inició los despidos masivos con la “suspensión perfecta de labores” y la repartija de miles de millones de soles para las grandes empresas. La lucha continúa este martes 24 de noviembre, en una movilización nacional por una nueva Constitución y derechos laborales convocada por la CGTP.

     

  • Comunicado FTCCP frente a la crisis estructural del Perú

    LOS OBREROS DE CONSTRUCCIÓN CIVIL FRENTE A LA CRISIS ESTRUCTURAL DEL PERÚ

     

    ¡POR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA!

    QUE REPRESENTE LA VOLUNTAD DE LOS PERUANOS

     

    A puertas del BICENTENARIO, los poderes del Estado, sin excepciones, están totalmente desprestigiados y repudiados por el pueblo. La oligarquía y la burguesía parasitaria y sus partidos políticos, que han gobernado el país durante décadas, también están desacreditados, no representan hoy ninguna alternativa de cambio, por el contrario, son parte de la crisis, que golpea a la inmensa mayoría de los peruanos, agobiados por la pandemia del COVID-19 y la caída de la economía que equivale a 12 años de retroceso, tan igual que Brasil.

     

    El CORONAVIRUS, además de matar a más de 80 mil compatriotas e infectar a casi un millón de personas, ha puesto sobre la mesa la realidad de la pobreza y la verdadera situación ruinosa de los servicios de salud —colapsado—, el estado miserable de la infraestructura educativa, la carencia del servicio de agua potable para millones peruanos, se agrega la real dimensión moral de funcionarios del Estado que se han enriquecido con las compras de mascarillas, pruebas rápidas, la ayuda social, etc., destinadas para atender a la población vulnerable, al personal de salud, a la PNP y otros trabajadores en la primera linea de lucha contra el virus.

     

    Las políticas erráticas del Gobierno de Vizcarra permitieron la especulación de las clínicas privadas, el acaparamiento de medicinas, el oxigeno y la paralización de la economía. La corrupción ha mostrado su podredumbre ante una grave situación de crisis sanitaria, económica y social, sin que a la fecha haya sanción a los corruptos de la pandemia.

     

    Martín Vizcarra Cornejo, no obstante, de ser el peón de la CONFIEP, el gremio de las grandes empresas nacionales y extranjeras, que en plena pandemia del COVID-19, pone la agenda política y económica a los gobernantes de turno, a los medios de comunicación y otros poderes fácticos serviles al neoliberalismo, a la corrupción y la impunidad: FUE VACADO.

     

    Existen indicios de corrupción en las que está implicado el expresidente Vizcarra, tanto como Gobernador de la Región de Moqueguaen las obras del Hospital Regional y las Lomas de Ilo—, según investigaciones de la Fiscalía. Igualmente, la información de testigos lo involucran en cobros de coimas durante su paso por el Ministerio de Transporte; tráfico de influencias y obstrucción a la justicia en el caso “Richard Swing”; los recientes chats de Vizcarra provenientes de celulares del exministro José Hernández, que contiene conversaciones de varios años, que corroboran las versiones de los aspirantes a colaboradores eficaces.Hoy Vizcarra tiene que someterse a la justicia para deslindar los serios indicios de corrupción que investiga el Fiscal Germán Juárez Atoche, del Equipo Especial Lava Jato.

     

    Durante la cuarentena por el COVID-19, Martín Vizcarra dio la espalda al pueblo y obligó a los trabajadores a gastar sus fondos de AFP, sus CTS y sus pocos ahorros para sobrevivir. A los trabajadores los condenó con la Suspensión Perfecta de Labores, a los Ceses Colectivos. Mientras que a los grupos de poder económico les dio 60,000 millones de soles, con la garantía del Gobierno.

     

    Con la asunción a la presidencia de la República de Manuel Merino, ha estallado una confrontación entre las fuerzas políticas representadas en el Congreso, vinculados a los grandes intereses económicos que sangran al país y a los peruanos.

     

    La creciente indignación que moviliza a miles de ciudadanos a nivel nacional es resultado de la profundización de la pobreza a causa del sistema económico y social capitalista neoliberal, que nos han impuesto durante hace más de tres décadas los gobiernos de Fujimori, Toledo, García, Humala, Kuczynski y Vizcarra, teniendo como base legal la Constitución fujimorista de 1993.

     

    Nuestra justa protesta social debe ser conducida hacia objetivos que permitan dar solución a las demandas populares, y que no se diluya en la anarquía del grito, para favorecer a las fuerzas oscuras que manipulan la indignación de los peruanos cansados de la corrupción, del saqueo de nuestras riquezas naturales y el robo sistemático del erario nacional.

     

    Para la derecha tradicional y los partidos políticos confesos del neoliberalismo la crisis del país es esencialmente política, más no económica y que se resolvería con una buena gestión, poner más orden frente a las protestas populares, rebajar los derechos laborales, dar mayores gollerías a los inversionistas, y profundizar las privatizaciones de los servicios de la educación, la salud, las cárceles, etc. y continuar entregando el patrimonio nacional al capital extranjero.

     

    Los obreros de la construcción consideramos que la crisis es integral y tiene raíces estructurales y coyunturales. Su causa principal radica en la persistencia de un modelo económico excluyente que beneficia a unos cuantos y excluye a las grandes mayorías, principalmente a la juventud peruana, cuyo futuro es incierto y hoy en día sale a las calles para exigir cambios radicales y no las recetas de la CONFIEP que propugna el trabajo esclavo juvenil bajo la engañosa monserga de la productividad y competitividad.

     

    Es necesario deslindar con los oportunistas como Julio Guzmán dueño del Partido Morado,ultraneoliberal, quienes con rostro maquillado pretenden engatusar a la juventud estudiosa y trabajadora para dar continuidad al sistema capitalista neoliberal, que ha llevado al país a la profunda crisis estructural y que la pandemia del COVID-19 ha hecho estallar en todos los ámbitos: político económico, sanitario, educativo, laboral, moral, etc.

     

    Los trabajadores afirmamos que mientras que se mantenga el actual modelo y el empresariado neoliberal eluda su responsabilidad social, no habrá estabilidad política y la crisis continuará con cualquier gobierno del mismo signo.

     

    El capitalismo neoliberal conlleva a la destrucción de las instituciones del Estado, potencia la corrupción, el individualismo y la violencia social; el narcotráfico ha penetrado a los partidos políticos, haciendo cada día más peligrosa la vida social de las nuevas y futuras generaciones.

     

    El PERÚ requiere una nueva CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA,que asegure la soberanía de nuestros recursos naturales, la gratuidad de la salud, educación pública y de calidad, independencia económica, soberanía defensiva, desarrollo técnico científico y derechos humanos plenos.  Que vele por el bienestar de las trabajadoras y trabajadores del campo y la ciudad, trabajadores informales de los diversos sectores, estudiantes de los institutos tecnológicos y universidades, profesionales, asalariados, miembros de las fuerzas armadas y policiales de menor rango, maltratados y olvidados.

     

    Al gobierno transitorio le exigimos que asegure una mejor política contra la pandemia y la recuperación económica del país; garantizar la transparencia de las elecciones generales de 2021; la derogatoria de los Decretos de Urgencia que atentan contra los derechos laborales, que la gestión del expresidente Vizcarra aprobó; replantear el Presupuesto Nacional dando mayor énfasis al sector salud y educación golpeados por la pandemia y la inversión pública en obras de infraestructura.

     

    Hacemos un llamado a los trabajadores y al pueblo peruano, a las organizaciones sociales y populares a estar vigilantes de las acciones del nuevo gobierno transitorio, exigiéndole que cumpla con las demandas económicas, sociales, y mejores resultados en la lucha contra la pandemia y contra la corrupción y la impunidad CAIGA QUIEN CAIGA, garantizando que las investigaciones de los fiscales anticorrupción no sean interrumpidas.

     

    La FTCCP demanda al Gobierno Transitorio y al Congreso de la República: que en las elecciones generales del 11 de abril o en la votación de Segunda Vuelta, se incluya una cédula de Consulta Popular por: UNA NUEVA CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA

     

    Tenemos que cambiar el actual sistema neoliberal, establecer una Nueva CONSTITUCIÓN DEMOCRÁTICA y sobre esta base construir una nueva sociedad, una nueva República democrática y soberana. En ese camino que iniciamos invitamos a las organizaciones sociales, profesionales y ciudadanos en general, para sumar esfuerzos para elaborar una propuesta constitucional.

     

    Lima, 13 de noviembre de 2020

    Secretariado Ejecutivo de la FTCCP

  • Construcción civil respalda cierre del Congreso

    La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú respalda la disolución del Congreso de la República, la cual fue una demanda de los trabajadores y el pueblo organizado y movilizado en las calles.

    Rechazamos el comunicado de la CONFIEP, que sindica de inconstitucional la medida del Ejecutivo, lo cual revela que sus intereses coinciden con los del aprofujimorismo en el disuelto Congreso.

    En este contexto, exigimos que se derogue la Política y el Plan Nacional de Competitividad y Productividad y el decreto que posibilita la privatización paulatina de Sedapal y las empresas del Estado, ambas medidas impulsadas por la CONFIEP.

    El respaldo a la disolución del Congreso no cambia en nada nuestra oposición al Gobierno cuando atenta contra los derechos de los trabajadores y otros como la consulta previa. El pueblo que demandó el cierre del Congreso también respaldó a las comunidades en los conflictos mineros, pues en un estado de derecho no debe existir explotación minera sin licencia social.

     

    Recordamos al presidente de la República que la propuesta de los trabajadores y el pueblo organizado fue impulsar una nueva Constitución que represente los intereses del pueblo y elecciones generales, pues la premisa de la movilización ciudadana siempre fue ¡Que se vayan todos los corruptos y explotadores!

    Finalmente, informamos que estaremos vigilantes para que se respeten los derechos fundamentales de los ciudadanos y trabajadores.

    Secretariado Ejecutivo de la FTCCP

  • Marchamos en todo el Perú exigiendo "Que se vayan todos"

    Los trabajadores de construcción civil se movilizaron en todo el país exigiendo que se vayan todos los corruptos del gobierno y se haga el llamado a una Asamblea Constituyente, para tener una nueva Constitución al servicio de los peruanos, cierre del Congreso y elecciones generales adelantadas.

    Los trabajadores y el pueblo exigen cambios profundos y no sólo pequeñas reformas, pues se necesita avanzar en materia de defensa de los derechos laborales, aumentos de salarios y pensiones, entre otros. Por ello, exigen que se incluya en el referéndum la llamada a la Asamblea Constituyente y nueva Constitución.

    En Lima, la marcha convocada por la CGTP se inició desde la Plaza 2 de Mayo y llegó a la Plaza San Martín, pese a la represión policial, que poco pudo hacer con la unidad de los trabajadores de construcción civil en la marcha.

    En otras regiones del Perú hubo movilizaciones de trabajadores y población organizada, como en Arequipa, Chimbote, Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Ica, Huancayo, La Libertad, Chiclayo, Iquitos, Madre de Dios, Moquegua, Cerro de Pasco, Piura, Puno, Tacna y Tumbes.

  • Mensaje por el 60º aniversario de la Fundación de la FTCCP

    Distinguidos compañeros y compañeras presentes en este acto celebratorio del 60° aniversario de la fundación de nuestra gloriosa FTCCP, sucedido el 19 de diciembre de 1958; reciban el saludo fraterno del Secretariado Ejecutivo y el especial agradecimiento de nuestro secretario general, compañero Mario Huamán Rivera.

     

    La fundación de la FTCCP fue la acción valerosa de un conjunto de sindicatos de obreros de la construcción que de manera dispersa luchaban por mejores derechos laborales y sindicales para los trabajadores del andamio; pero era necesario la más férrea unidad para enfrentar la sobreexplotación del trabajo.

     

    Delegados de 11 sindicatos firmaron el acta de fundación de nuestra federación; por ello, en este 60° aniversario le expresamos nuestro reconocimiento al Sindicato de Arequipa, Sindicato de Ayacucho, Sindicato del Callao, Sindicato del Cuzco, Sindicato de La Oroya, Sindicato de Ica, Sindicato de Lima, Sindicato de Huánuco, Sindicato de Los Balnearios del Sur, Sindicato de Pisco y el Sindicato de Puno.

     

    A la fecha, la FTCCP cuenta con 193 sindicatos y 23 seccionales regionales.

     

    La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú es la herramienta de lucha victoriosa para la defensa de los intereses de la clase obrera del sector construcción. Durante sus 60 años de lucha consecuente, ha alcanzado importantes logros para el proletariado del andamio como es la Negociación Colectiva por rama de actividad; y a través de ella: aumentos salariales cada año; gratificaciones ordinarias por Fiestas Patrias y Navidad de 40 jornales básicos en cada una de ellas; asignación escolar de 30 jornales básicos por cada hijo de hasta 22 años que curse estudios de educación básica regular, técnica y/o superior; seguro EsSalud+Vida; bonificación por gastos de sepelio; bonificación acumulada por movilidad de seis pasajes urbanos cuando se trabaja en días efectivos y cuatro en días feriados y/o domingos; la entrega de dos uniformes cuando se ingresa a trabajar en una obra sin obligación de devolución, entre otros beneficios.

     

    Estas conquistas a favor de los obreros de la construcción han sido posibles por la línea política sindical de clase que practica desde su fundación la dirección nacional de la FTCCP, y que se fundamenta en los principios del sindicalismo clasista, legado del fundador de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) el Amauta José Carlos Mariátegui. Fundamentos ideológicos que rigen en nuestro Estatuto para toda la estructura organizativa de nuestra federación: Unidad sindical, Democracia sindical, Solidaridad de clase, Lucha consecuente e Independencia política.

     

    En las seis décadas de vida institucional, además de nuestra lucha reivindicativa por mejores condiciones de trabajo, incrementos remunerativos,capacitación técnica de los trabajadores y la calidad de vida para nuestras familias; por nuestra firme posición por la justicia social, luchamos contra las dictaduras y los gobiernos corruptos y explotadores,enfrentamos a la dictadura fujimontesinista, que mató a Pedro Huilca Tecse y nos quería desaparecer como organización sindical.

     

    Continuamos enfrentando al sindicalismo amarillo patronal aprista, contra el lumpen y el crimen organizado que han asesinado a 17 dirigentes de la FTCCP.

     

    De la misma manera, nuestra lucha fue firme frente a los gobiernos corruptos de las últimas décadas que han aplicado contra nuestro pueblo nefastos programas económicos y sociales neoliberales, bajo el amparo de la Constitución de 1993 que impuso Fujimori, que beneficia a los más ricos y empobrece al pueblo peruano.

     

    Nuestras acciones sindicales se dan en medio de una crisis estructural que se profundiza más y más, debido a que el capitalismo neoliberal agudiza la crisis económica y social; acarrea la desestructuración de las instituciones del Estado, potencia la corrupción, el individualismo y la violencia social; el narcotráfico ha penetrado a los partidos y movimientos políticos, haciendo cada día más peligrosa la vida social.

     

    La flexibilización laboral no ha mejorado el empleo, solo ha propiciado el mayor enriquecimiento de las empresas. Por el contrario, se ha empobrecido el país y se ha incrementado la corrupción. Mayor flexibilización significa mayores despidos; eso en un país que enfrenta grandes tasas de desocupación y trabajo informal es fatal. 

     

    Al Gobierno de turno le exigimos la reactivación del sector construcción, que destrabe los proyectos especiales; el respeto a nuestra negociación colectiva, la generación de empleo y la aplicación de una política de Estado para combatir la delincuencia y la extorsión en las obras.

     

    Por nuestra parte, hemos emprendidouna campaña por el peso de la bolsa de cemento, queremos que se reduzca el peso de la bolsa de cemento de 42.5 kilos a 25 kilos y evitar las enfermedades musculo esqueléticas de los trabajadores de la construcción. Esto ya es realidad en otros países como Chile y Uruguay.

     

    Muchas personas comparan la virilidad con la fuerza. El problema no es que los obreros no puedan cargar 42 kilos, sino que ello produce con el tiempo, hernias discales, lumbalgias, dorsalgias y otras enfermedades, y luego la misma industria que le ha causado esta enfermedad no los contratan porque no pasan los exámenes médicos ocupacionales.

     

    Los hechos de corrupción del caso Lava Jato, de los jueces y fiscales de la organización criminal “Los Cuellos Blancos del Puerto”, las coimas a cuatro expresidentes de la República, autoridades municipales y regionales que cada día son apresados, ha indignado a los trabajadores y los ciudadanos en general, que se han volcado a las calles para exigir que se castigue a los corruptos y que no haya impunidad.

     

    La protesta popular hizo reaccionar al Ejecutivo de tal manera que el presidente Martín Vizcarra llevó adelante el Referéndum del 9 de diciembre para hacer una reforma constitucional en el sistema de justicia y en el sistema político, logrando jaquear a un Congreso de la República controlado por el contubernio mafioso fujiaprista.

     

    Sin embargo, hay serias amenazas contra los procesos de investigación vinculado al caso Lava Jato, que provienen desde el nivel más alto de la Fiscalía de la Nación, bajo la injerencia de sectores implicados con la corrupción.  

     

    Para los trabajadores el tema de fondo es la convocatoria a una Asamblea Constituyente para darle al país una nueva Constitución Democrática, que permita construir una nueva sociedad en donde la persona humana sea el verdadero fin del Estado.

     

    La FTCCP expresa su profundo reconocimiento a los miles de trabajadores y dirigentes de nuestros 193 sindicatos afiliados, en todo el país, por mantener en alto las banderas de lucha planteadas en nuestra Agenda Laboral 2018.

     

    ¡VIVA EL 60 ANIVERSARIO DE LA FTCCP!

    ¡VIVA LA CGTP!

    ¡MÁS ORGANIZACIÓN, MÁS UNIDAD, MÁS LUCHA!

     

    19 de diciembre de 2018

     

    Luis Villanueva Carbajal

    Secretario general adjunto de la FTCCP

     

     

     

  • Trabajadores con el pueblo por una política decente

    Por: Luis Villanueva Carbajal

    El proyecto de adelanto de elecciones generales planteado por el Ejecutivo es un golpe inesperado contra la corrupción y el Congreso, dominado por la alianza fujiaprista.

    Debemos remarcar, sin embargo, que no se trata de que el presidente Martín Vizcarra haya escuchado a los peruanos, que demandaban cierre del Congreso, Asamblea Constituyente para una nueva Constitución al servicio de los peruanos y elecciones generales para que se vayan todos los corruptos y explotadores. En ese orden.

    Se trata, más bien, de que el presidente está utilizando a su favor la animadversión hacia el Congreso, catapultando a las masas contra sus enemigos políticos, mientras a hurtadillas implanta una reforma laboral digitada por la CONFIEP y dañina a los intereses de los trabajadores.

    Por ello, los peruanos vienen movilizándose en todo el país demandando la derogatoria del D.S. 345-2018-EF, la Agenda País de la CONFIEP y el D.S. 237-2019-EF, que pretende eliminar los derechos laborales obtenidos durante años de luchas.

    Vizcarra no tomó en cuenta, además, las demandas de trabajadores y los pueblos afectados por la minería dedicados a la agricultura como medio de vida y desarrollo de sus comunidades, como Las Bambas (que reclaman un mineroducto subterráneo), Morococha, Michiquillay, Yanacocha, y del Valle del Tambo, que esperan la cancelación de la licencia de construcción otorgada a la Southern para el proyecto Tía María.

    Los trabajadores de construcción civil expresamos nuestra solidaridad con los pobladores del Valle del Tambo, y las otras poblaciones que defienden su medio agrícola; apoyamos la acción de la CGTP, las federaciones y sindicatos; exhortamos a los colectivos y poblaciones regionales, así como a las fuerzas políticas progresistas y de izquierda, a movilizarse permanentemente, para derrotar a las fuerzas oscuras que explotan a los trabajadores.

    Esto nos obliga a redoblar esfuerzos para avanzar en la unidad de las fuerzas progresistas, de izquierda, democráticas y antiimperialistas para garantizar una presencia política importante en el Gobierno y así poder impulsar los cambios que demanda el pueblo.

    Así lo está entendiendo el pueblo y los trabajadores, y hemos decidido participar en la construcción de una alternativa política diferente que gobierne en beneficio de las grandes mayorías.

    (Tomado del diario UNO, edición del 5 de agosto de 2019. Columna En Concreto).