Por la erradicación del neoliberalismo y el COVID-19

En medio de las serias dificultades generadas por la pandemia del COVID-19, que ha propiciado la paralización de las actividades laborales y el distanciamiento social, la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú realizó la II Asamblea Nacional de Delegados (Online) el 30 de mayo, con la participación de 140 delegados, dirigentes del Consejo Directivo Nacional y los secretarios generales de los sindicatos de construcción civil afiliados a la FTCCP.

La II AND de la FTCCP fue exitosa por su contundente afirmación de la unidad sindical de manera unánime, quienes respaldaron la gestión del Secretariado Ejecutivo Nacional, y aprobaron el informe presentado por el Secretario General Luis Villanueva Carbajal en representación del Consejo Directivo Nacional de la FTCCP, y la aprobación de los 15 puntos del PLAN DE ACCIÓN para la coyuntura.

1. Defensa de la salud y la vida frente a la amenaza del COVID-19.

2. Enfrentar las medidas anti laborales del Gobierno y la CONFIEP.

3. Defender la negociación colectiva y la solución del Pliego Nacional 2020.

4. Demandar la reactivación del sector, para la pronta generación de puestos de trabajo.

5. Defender los derechos laborales en todas las obras que se reinicien a nivel nacional.

6. Adecuar el funcionamiento de la estructura organizacional de la FTCCP al uso intensivo de la tecnología digital.

7. Realizar jornadas nacionales de lucha: el 23 de junio, 18 de agosto, 27 de octubre y 8 de diciembre del 2020.

8. Implementar el protocolo de Bioseguridad y sanidad de la FTCCP.

9. Participar y fortalecer las luchas de la CGTP.

10. Rechazo contundente a la pretensión de cortar los servicios de conectividad (telefonía, internet, celular, etc.), anunciada por las operadoras privadas, situación que perjudica a miles de estudiantes a nivel nacional.

11. Demandar al Gobierno central el otorgamiento de un BONO UNIVERSAL de S/ 1,000 soles para los peruanos sin excepción.

12. Promover la organización, orientación y la participación de los trabajadores, amas de casa en los comités barriales para enfrentar los embates de la pandemia y la política neoliberal que oprime a los más pobres (organizar ollas comunes, comités barriales, etc.)

13. Impulsar y desarrollar la capacitación sindical virtual de la FTCCP y sus bases.

14. Denunciar y rechazar los actos de corrupción que se están dando en los diferentes niveles del Estado y el Gobierno.

15. Seguir desarrollando la participación política de los trabajadores.

LA LUCHA NO ESTÁ EN CUARENTENA

Parecía que la crisis del NUEVO CORONAVIRUS había acallado el descontento social, pero la desigualdad se agranda y la pobreza se agudiza: y el pueblo es la principal víctima de la pandemia.

El 2019 fue un año intenso de la lucha social en Latinoamérica, como lo grafican las masivas protestas que ocurrieron en varios países de la región. Los movimientos de lucha que iban a tener continuidad el 2020, se vieron suspendidas por la pandemia del coronavirus. Sin embargo, la crisis social y económica estructural que las políticas neoliberales no han resuelto, y agravada por la pandemia del COVIT-19, nuevamente en los pueblos de Nuestra América se están activando las protestas, algunas de las cuales ya se están sintiendo, a pesar del aislamiento y las limitaciones al derecho de reunión. Los riesgos aumentan, pero las necesidades de la gente, en un continente castigado por la pobreza y la desigualdad, no pueden esperar. El pueblo, estaría condenándose a morir por el COVID-19 o el hambre, esperando el “Bono”, que los burócratas demoran para distribuir.

23 DE JUNIO: 

JORNADA NACIONAL DE LUCHA

Nuestra II Asamblea Nacional de Delegados, luego de realizar un balance político-sindical, en el contexto de la pandemia del COVID-19, aprobó un Plan de Acción para exigir al Gobierno Central que las medidas para enfrentar al CORONAVIRUS, enfocadas hacia el sector mayoritario del pueblo, que estructuralmente viven marginados de los servicios básicos: sin agua, sanitarios, educación, empleo, etc. De otra parte, los trabajadores formales (25% de la PEA), que han perdido sus empleos desde marzo, sus escasos ahorros se les han esfumado durante los más 80 días de cuarentena.

El alivio económico de la crisis económica ha recaído sobre las espaldas de los asalariados con el dinero de sus CTS, y sus fondos pensionarios en las APF. Mientras que el salvataje económico, con los primeros 30 mil millones de soles, entregados a la gran banca, con interés cero, para reactivar a la pequeña y mediana empresa (MYPES), por los excesivos requisitos y la gran informalidad no han logrado acceso al crédito, siendo favorecidas las grandes empresas que cuenta con dinero suficiente; además se alista otro desembolso de 30 mil millones de soles. Es decir que los sectores empresariales más ricos serán los grandes beneficiarios.

El enrevesado sistema de distribución de “Los Bonos” no está cumpliendo el objetivo; planteamos por ello el BONO UNIVERSAL de S/ 1000.00 para todos los peruanos, que no cuenten con recursos.

Las conquistas se logran si nuestras propuestas van acompañadas de la movilización organizada de los trabajadores y de otros sectores que quieren verdaderos cambios estructurales como la reforma del sistema pensionario; la lucha contra los monopolios en el campo de las comunicaciones, en la industria química farmacéutica y las cadenas de farmacias y boticas en manos de los fabricantes de la medicinas; y sustantivamente el cambio de la Constitución neoliberal que impuso la dictadura fujimorista y que después de 30 años el resultado es la extensiva pobreza, el fortalecimiento de los grupos oligárquicos, cómplices de la corrupción instituida en los estamentos del Estado.

El estado de emergencia y la total “cuarentena”, está durando más de 80 días, y el plan de reactivación de las actividades productivas aún no tiene visos de empezar. La pandemia del Coronavirus se ha acentuado en Perú, ubicándose detrás de Brasil entre los países más afectado del continente, con más de 6 mil fallecidos y 120 mil contagiados.

Las medidas que aplicó el Gobierno de Martín Vizcarra, para contener el coronavirus: como el aislamiento, el distanciamiento social y el cierre de fronteras, han significado un duro golpe para los sectores productivos del país. Cerca de un millón 216 mil 600 peruanos han perdido su trabajo en Lima Metropolitana en febrero, marzo y abril, por la pandemia de la Covid-19. Según la encuesta Ipsos, el 41 % de los peruanos han perdido sus empleos.

Sobre las cuatro fases de reactivación de la economía planificadas por el Gobierno Central, solo las grandes empresas pueden cumplir con los protocolos de bioseguridad debido al alto costo; como en el caso de las pollerías, donde las grandes cadenas sí pueden vender por delivery.

El sector Construcción es el más afectado por la paralización de las actividades económicas, se calcula una reducción del 30% durante el presente año, lo que representará la afectación de un 40% de empleos directos, la quiebra de una proporción similar de empresas constructoras y la imposibilidad de cumplir con los objetivos de inversión, tanto pública como privada, en los próximos años.

El 30 de abril de 2020, la Federación de Trabajadores de Construcción Civil del Perú (FTCCP), la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), la Asociación de Empresas Inmobiliarias del Perú (ASEI) y la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI Perú) solicitaron al Ejecutivo el reinicio de las obras de construcción, tanto de edificaciones como de infraestructura, en el marco de un estricto cumplimiento de los protocolos sanitarios.

Es importante señalar que estas iniciativas tuvieron buen resultado, porque la construcción fue incluida como una de las actividades a implementarse desde la I Etapa de la reactivación de las actividades económicas, y se ha publicado las relaciones de las obras de Infraestructura, saneamiento y carreteras que se reiniciarán.

El SISTEMA DE SALUD PÚBLICA HA COLAPSADO

El mal manejo de la pandemia del COVID-19, que sigue cobrando la vida de los asegurados, médicos, enfermeros técnicos, en ESSALUD, por falta de equipos de protección personal (EPP), carencia de camas UCI, ventiladores y oxígeno.

De otro lado, ni que decir de los hospitales de la Policía Nacional del Perú, Marina, Ejercito, donde se vienen elevando los contagiados a nivel nacional. En los policlínicos de la Policía, hay una preocupación para que todos los efectivos policiales pasen la prueba rápida, la idea es que el 100% de los policías que tienen labores operativas en las calles haciendo respetar la emergencia sanitaria, manteniendo el orden y aislamiento, pasen estas pruebas rápidas, y salgan a trabajar, exponiendo sus vidas.

Por lo que hay que fiscalizar las políticas sanitarias del Gobierno nacional en el marco de la cuarentena, pues sabemos que, por su orientación de clase, aprovecharía la pandemia para implementar políticas anti laborales, como ya viene sucediendo; es nuestro deber orientar la lucha política y reivindicativa de los trabajadores y el pueblo organizado para impedir que los pobres sean los que carguen el peso de la crisis.

Es vital que las fuerzas progresistas, antiimperialistas y socialistas de América Latina nos unamos en la acción, para impulsar un nuevo orden social internacional, opuesto a la “nueva normalidad” a la que nos pretende encasillar el poder de la oligarquía neoliberal y el imperialismo para seguir explotando a los trabajadores con la flexibilización laboral injustos sistemas pensionarios, que ahondan el empobrecimiento de los pueblos. 

Por todo ello la FTCCP, ha convocado a todas sus bases sindicales a participar de manera activa y contundente en la JORNADA NACIONAL DE LUCHA DEL   23 DE JUNIO, cuyas demandas están en nuestro PLAN DE ACCIÓN.

LUIS VILLANUEVA CARBAJAL

Secretario general de la FTCCP

(Tomado de: https://uitbb.org/es/peru-ftccp-in-the-fight-for-the-eradication-of-neoliberalism-and-covid-19/)