Cientos de dirigentes de la construcción de todo el país se reunirán en Lima del 22 al 23 de febrero en la VII Asamblea Nacional de Delegados de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), actividad que tiene como fin debatir los problemas nacionales e internacionales, analizar cómo estos afectan a los obreros del rubro e implementar las acciones sindicales pertinentes a tomar este 2019.

 

Uno de los problemas que llama la atención de los dirigentes es la brecha de infraestructura del país con respecto a países como Japón o Singapur, lo cual ha quedado evidenciado con el fenómeno del Niño costero y, recientemente, tras el aniego en San Juan de Lurigancho.

 

De acuerdo a un estudio de la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN), hay una brecha de 12,252 millones de dólares en servicios de agua y saneamiento, entre el Perú y países del primer mundo. Y si contamos la infraestructura total, la brecha es de 160 mil millones de dólares. Esa brecha debe reducirse.

 

Dotar del servicio básico de agua potable y saneamiento al cien por ciento de los peruanos debería ser una meta mínima del Gobierno rumbo al bicentenario de la República.

 

Esto, claro está, puede hacerse siempre y cuando se destine a Sedapal mayor presupuesto y se mejore el sistema de contrataciones del Estado.

 

Hay voces que reclaman la privatización de Sedapal como respuesta para mejorar el servicio, pero es sabido que fueron los privados los encargados de la obra y de la fiscalización de la obra. Sedapal tiene el 70% de sus servicios tercerizados. Y eso es un error.

 

Tenemos suficientes pruebas de la ineficiencia privada. El reciente caso de las AFP es un ejemplo contundente: en 2018, las AFP ganaron 488 millones de soles, mientras sus aportantes perdieron 10 mil millones, como informó la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec). Hasta el momento nadie ha ido a la cárcel por este robo.

 

(Tomado del semanario PERFIL del 10 de febrero de 2019. Columna EN CONCRETO, por Luis Villanueva Carbajal, secretario general adjunto de la FTCCP) 

 

Cientos de delegados de construcción civil de todo el país se reunirán en Lima para discutir problemas del rubro y plantear acciones sindicales para este 2019

 

 

Con el incremento de 65% del presupuesto de apertura de los municipios en 2019, anunciado por el Ejecutivo, las municipalidades deberían iniciar cuanto antes las obras en su región para brindar un mejor servicio a la ciudadanía e impulsar las economías locales.

Así lo afirmó Luis Villanueva Carbajal, secretario general adjunto de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), quien consideró, además, que el incremento salarial para los alcaldes anunciado por el presidente Martín Vizcarra no responde a las necesidades del país.

“Debemos continuar con la Reconstrucción con Cambios, hacer carreteras que comuniquen a las regiones, dotar de servicios de agua y saneamiento a los pueblos, es decir, pensar más en el ciudadano que en las autoridades”, dijo.

El dirigente sindical argumentó que ante el incremento del desempleo en el país, la mejor solución es crear empleo y para ello la construcción civil es un buen camino, porque dinamiza las economías locales.

“Se sabe que cada puesto de trabajo en construcción civil tiene incidencia en otros tres o cuatro empleos de rubros anexos”, informó.

Asimismo, anunció que, ante los problemas de desempleo y falta de obras, cientos de dirigentes de la construcción de todo el país se reunirán en Lima del 22 al 23 de febrero en la VII Asamblea Nacional de Delegados de la FTCCP, actividad sindical que tiene como fin debatir los problemas nacionales e internacionales, analizar cómo estos afectan a los obreros del rubro e implementar las acciones sindicales pertinentes para este 2019.

“Una preocupación mayor de los trabajadores es la reactivación de la industria de la construcción, pero esta debe ir de la mano de la fiscalización para velar por el cumplimiento de los derechos laborales de los trabajadores y las normas de construcción, lo cual podría evitar tragedias como la del Niño costero de 2018 o la reciente caída del techo de un hotel en Apurímac, con víctimas mortales”, sentenció.

Finalmente, recordó a los funcionarios que, de acuerdo al VI Pleno Jurisdiccional Supremo sobre la aplicación del régimen de construcción civil, las obras que instituciones públicas ejecutan por administración directa deben respetar los acuerdos de la negociación colectiva por rama en construcción, incluyendo la tabla salarial de este régimen.

 

Lima, 4 de febrero de 2019

La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú expresa su más firme respaldo al presidente legítimo de Venezuela, c. Nicolás Maduro Moro, y rechaza la maniobra injerencista y golpista de Donald Trump.

El presidente estadounidense pretende imponer a un autoproclamado presidente títere, al margen del voto del pueblo venezolano, que eligió el 20 de mayo pasado a sus autoridades nacionales, regionales y alcaldes, en la cual participó un sector de la oposición que obtuvieron alcaldías y gobiernos regionales. La libre determinación de los pueblos es un principio fundamental de la democracia, y un derecho inalienable de los pueblos.

La nueva “gusanera venezolana”, al estilo de los 60, cuando iniciaron ataques contra Cuba, hoy se agitan colgados del saco del imperialismo yanqui para propiciar una intervención militar contra la patria de Bolívar.    

Es necesario señalar que el bloqueo económico estadounidense, iniciado desde la gestión de Barack Obama, y acrecentado por Trump, ha agudizado una crisis económica y política que atenta contra el pueblo venezolano. Esta brutal guerra económica en interior de Venezuela la conduce la oligarquía vendepatria.

Es irresponsable de parte de Donald Trump agudizar el clima de hostilidad contra Venezuela por intereses mezquinos: resolver la crisis económica de los EE.UU. a costa de los pueblos de Nuestra América. Consideramos que ese ha sido el motivo por el que la OEA no ha llegado a consenso para un respaldo de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.

Es lamentable que el régimen neoliberal presidido por Martín Vizcarra haya comprometido la diplomacia peruana en el camino de la indecencia y la sumisión al imperialismo gringo. Es tiempo de recuperar la cordura en Torre Tagle.

Una derrota del régimen bolivariano no solo lo sufrirá el pueblo venezolano, sino que se extenderá en nuestro continente, considerado por el gendarme de los EE. UU. como su patio trasero.

Lima, 25 de enero de 2019

 

Secretariado Ejecutivo de la FTCCP

 

 

Los trabajadores de construcción civil de los 193 sindicatos afiliados a la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) salieron a marchar el pasado 15 de enero en todo el país para exigir la reactivación de la industria de la construcción y rechazar la flexibilización laboral.

 

Ya desde la CADE 2018 el presidente Martín Vizcarra anunció que era necesario reducir los costos no salariales para la formalización laboral, desconociendo derechos adquiridos, lo que va en la línea de los empresarios y el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Lo mismo hicieron otros miembros del Ejecutivo, lo cual es un error.

 

El Ejecutivo se equivoca al promover la propuesta de una reforma laboral al gusto de la CONFIEP, pues con esta se beneficiaría al empresariado profundizando la sobreexplotación laboral.

 

La corrupción, que tanto daño nos está haciendo, ha sido sostenida por la alianza entre algunos empresarios y ciertos funcionarios corruptos, con coimas que se generaron arrebatando dinero al Estado y a los ciudadanos. La reforma laboral plantea la misma fórmula: generar ganancias dejando de pagar al Estado y a los trabajadores.

 

La formalización laboral se incrementará solo cuando exista una verdadera fiscalización a las empresas y sanciones penales para los malos empresarios que, incumpliendo las normas, generan competencia desleal.

 

En construcción civil, por ejemplo, las empresas subcontratistas desconocen los derechos laborales y ni las municipalidades, los gobiernos regionales, la SUNAFIL o el Ministerio de Trabajo fiscalizan el cumplimiento de las normas laborales vigentes.

 

Construcción civil exige respeto a la negociación colectiva por rama, recuperar la jubilación en construcción con 15 años de aportes al sistema pensionario, sancionar la informalidad de los subcontratistas, así como la reactivación del sector destrabando los proyectos aprobados y generar trabajo para los miles de obreros del andamio.

 

Asimismo, demandamos la anulación de los registros sindicales a los seudosindicatos que sirven de fachada para los delincuentes.

 

(Tomado del semanario PERFIL del 20 de enero de 2019. Columna EN CONCRETO, por Luis Villanueva Carbajal, secretario general adjunto de la FTCCP) 

 

 

La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú y sus 193 sindicatos afiliados se movilizarán este 15 de enero en todo el país para exigir al Gobierno la reactivación de la industria de la construcción con respeto a los derechos laborales y manifestar su rechazo a la flexibilización laboral impulsada por un sector empresarial que generará más pobreza para los peruanos.

 

Los trabajadores de la construcción exigen respeto a la negociación colectiva por rama, retorno de la jubilación en construcción con 15 años de aportes al sistema pensionario, alto a la informalidad de los subcontratistas, así como más trabajo para los miles de desempleados en el sector.

 

Asimismo, demandan que se continúe con la lucha frontal a la delincuencia inserta en el sector construcción, así como la anulación de los registros sindicales a los seudosindicatos que sirven de fachada para los delincuentes, que hasta la fecha han asesinado a 17 dirigentes de los sindicatos de la FTCCP.

 

Por otro lado, respecto a la política de competitividad y productividad publicada por el Gobierno, la FTCCP considera que es un error por parte de representantes del Ejecutivo promover el planteamiento de los empresarios sin haber tomado en cuenta la postura de los trabajadores.

 

La creación de un régimen laboral sin CTS ni gratificaciones de Navidad y Año Nuevo, así como un pago menor a Essalud y al sistema de pensiones, entre otros, propuesta por los empresarios, generaría un forado mayor en el sistema de la seguridad social y una merma considerable en el ingreso de los trabajadores y sus familias; además de un beneficio oneroso para los empresarios sin que esto incida en la formalización laboral.

 

Por ello, construcción civil se une a la Jornada Nacional de Lucha convocada por la CGTP este 15 de enero, a 100 años de la conquista de las ocho horas laborables en el Perú. Concentración en Lima: Plaza Dos de Mayo, 4 p.m.

 

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