Distinguidos compañeros y compañeras presentes en este acto celebratorio del 60° aniversario de la fundación de nuestra gloriosa FTCCP, sucedido el 19 de diciembre de 1958; reciban el saludo fraterno del Secretariado Ejecutivo y el especial agradecimiento de nuestro secretario general, compañero Mario Huamán Rivera.

 

La fundación de la FTCCP fue la acción valerosa de un conjunto de sindicatos de obreros de la construcción que de manera dispersa luchaban por mejores derechos laborales y sindicales para los trabajadores del andamio; pero era necesario la más férrea unidad para enfrentar la sobreexplotación del trabajo.

 

Delegados de 11 sindicatos firmaron el acta de fundación de nuestra federación; por ello, en este 60° aniversario le expresamos nuestro reconocimiento al Sindicato de Arequipa, Sindicato de Ayacucho, Sindicato del Callao, Sindicato del Cuzco, Sindicato de La Oroya, Sindicato de Ica, Sindicato de Lima, Sindicato de Huánuco, Sindicato de Los Balnearios del Sur, Sindicato de Pisco y el Sindicato de Puno.

 

A la fecha, la FTCCP cuenta con 193 sindicatos y 23 seccionales regionales.

 

La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú es la herramienta de lucha victoriosa para la defensa de los intereses de la clase obrera del sector construcción. Durante sus 60 años de lucha consecuente, ha alcanzado importantes logros para el proletariado del andamio como es la Negociación Colectiva por rama de actividad; y a través de ella: aumentos salariales cada año; gratificaciones ordinarias por Fiestas Patrias y Navidad de 40 jornales básicos en cada una de ellas; asignación escolar de 30 jornales básicos por cada hijo de hasta 22 años que curse estudios de educación básica regular, técnica y/o superior; seguro EsSalud+Vida; bonificación por gastos de sepelio; bonificación acumulada por movilidad de seis pasajes urbanos cuando se trabaja en días efectivos y cuatro en días feriados y/o domingos; la entrega de dos uniformes cuando se ingresa a trabajar en una obra sin obligación de devolución, entre otros beneficios.

 

Estas conquistas a favor de los obreros de la construcción han sido posibles por la línea política sindical de clase que practica desde su fundación la dirección nacional de la FTCCP, y que se fundamenta en los principios del sindicalismo clasista, legado del fundador de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP) el Amauta José Carlos Mariátegui. Fundamentos ideológicos que rigen en nuestro Estatuto para toda la estructura organizativa de nuestra federación: Unidad sindical, Democracia sindical, Solidaridad de clase, Lucha consecuente e Independencia política.

 

En las seis décadas de vida institucional, además de nuestra lucha reivindicativa por mejores condiciones de trabajo, incrementos remunerativos, capacitación técnica de los trabajadores y la calidad de vida para nuestras familias; por nuestra firme posición por la justicia social, luchamos contra las dictaduras y los gobiernos corruptos y explotadores, enfrentamos a la dictadura fujimontesinista, que mató a Pedro Huilca Tecse y nos quería desaparecer como organización sindical.

 

Continuamos enfrentando al sindicalismo amarillo patronal aprista, contra el lumpen y el crimen organizado que han asesinado a 17 dirigentes de la FTCCP.

 

De la misma manera, nuestra lucha fue firme frente a los gobiernos corruptos de las últimas décadas que han aplicado contra nuestro pueblo nefastos programas económicos y sociales neoliberales, bajo el amparo de la Constitución de 1993 que impuso Fujimori, que beneficia a los más ricos y empobrece al pueblo peruano.

 

Nuestras acciones sindicales se dan en medio de una crisis estructural que se profundiza más y más, debido a que el capitalismo neoliberal agudiza la crisis económica y social; acarrea la desestructuración de las instituciones del Estado, potencia la corrupción, el individualismo y la violencia social; el narcotráfico ha penetrado a los partidos y movimientos políticos, haciendo cada día más peligrosa la vida social.

 

La flexibilización laboral no ha mejorado el empleo, solo ha propiciado el mayor enriquecimiento de las empresas. Por el contrario, se ha empobrecido el país y se ha incrementado la corrupción. Mayor flexibilización significa mayores despidos; eso en un país que enfrenta grandes tasas de desocupación y trabajo informal es fatal. 

 

Al Gobierno de turno le exigimos la reactivación del sector construcción, que destrabe los proyectos especiales; el respeto a nuestra negociación colectiva, la generación de empleo y la aplicación de una política de Estado para combatir la delincuencia y la extorsión en las obras.

 

Por nuestra parte, hemos emprendido una campaña por el peso de la bolsa de cemento, queremos que se reduzca el peso de la bolsa de cemento de 42.5 kilos a 25 kilos y evitar las enfermedades musculo esqueléticas de los trabajadores de la construcción. Esto ya es realidad en otros países como Chile y Uruguay.

 

Muchas personas comparan la virilidad con la fuerza. El problema no es que los obreros no puedan cargar 42 kilos, sino que ello produce con el tiempo, hernias discales, lumbalgias, dorsalgias y otras enfermedades, y luego la misma industria que le ha causado esta enfermedad no los contratan porque no pasan los exámenes médicos ocupacionales.

 

Los hechos de corrupción del caso Lava Jato, de los jueces y fiscales de la organización criminal “Los Cuellos Blancos del Puerto”, las coimas a cuatro expresidentes de la República, autoridades municipales y regionales que cada día son apresados, ha indignado a los trabajadores y los ciudadanos en general, que se han volcado a las calles para exigir que se castigue a los corruptos y que no haya impunidad.

 

La protesta popular hizo reaccionar al Ejecutivo de tal manera que el presidente Martín Vizcarra llevó adelante el Referéndum del 9 de diciembre para hacer una reforma constitucional en el sistema de justicia y en el sistema político, logrando jaquear a un Congreso de la República controlado por el contubernio mafioso fujiaprista.

 

Sin embargo, hay serias amenazas contra los procesos de investigación vinculado al caso Lava Jato, que provienen desde el nivel más alto de la Fiscalía de la Nación, bajo la injerencia de sectores implicados con la corrupción.  

 

Para los trabajadores el tema de fondo es la convocatoria a una Asamblea Constituyente para darle al país una nueva Constitución Democrática, que permita construir una nueva sociedad en donde la persona humana sea el verdadero fin del Estado.

 

La FTCCP expresa su profundo reconocimiento a los miles de trabajadores y dirigentes de nuestros 193 sindicatos afiliados, en todo el país, por mantener en alto las banderas de lucha planteadas en nuestra Agenda Laboral 2018.

 

¡VIVA EL 60 ANIVERSARIO DE LA FTCCP!

¡VIVA LA CGTP!

¡MÁS ORGANIZACIÓN, MÁS UNIDAD, MÁS LUCHA!

 

19 de diciembre de 2018

 

Luis Villanueva Carbajal

Secretario general adjunto de la FTCCP

 

 

 

 

La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) celebró este 19 de diciembre sesenta años de fundación en una ceremonia a la que asistieron políticos, dirigentes sindicales y representantes de organizaciones del sector construcción.

El secretario general adjunto de la Federación, Luis Villanueva Carbajal, reconoció a todos los dirigentes y trabajadores de la histórica organización sindical por su lucha consecuente por un Perú con democracia y justicia social, y por mantener en alto las banderas de lucha de la agenda laboral de la FTCCP.

En el ámbito de la política nacional, informó que “para los trabajadores, el tema de fondo es la convocatoria de una Asamblea Constituyente para darle al país una nueva Constitución democrática, que permitirá construir una nueva sociedad en donde la persona humana sea el verdadero fin del Estado”.

La flamante ministra de Trabajo y Promoción del Empleo, Sylvia Cáceres, estuvo presente en la ceremonia. “He querido que mi primer acto público sea este”, afirmó, a la vez que prometió trabajar para que el trabajo digno y de calidad sea una realidad en el país.

Gerónimo López, secretario general de la CGTP, saludó la trayectoria de lucha de la Federación y sus dirigentes, y anunció la Jornada Nacional de Lucha el 15 de enero de 2019, justo en el centenario de la conquista de las ocho horas de trabajo en el Perú.

El presidente de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), Enrique Espinosa, reconoció en la negociación colectiva por rama en construcción civil la oportunidad de haber conocido la armonía de las relaciones empresariales y laborales. “No obstante estamos del otro lado, del lado de los empresarios, nunca me he sentido ajeno a los reclamos y los derechos de los trabajadores de construcción civil, a los cuales considero mis amigos”, dijo.

El presidente del SENCICO, Miguel Estrada, anunció que en 2018 la institución que preside capacitó a 14,000 trabajadores en construcción civil, y deseó a la FTCCP “sesenta años más de éxito y lucha combativa”.

La congresista Indira Huilca remarcó que la Federación y sus afiliados participan activamente en la lucha contra la corrupción y resaltó la negociación colectiva por rama en construcción civil, derecho que, indicó, debieran tener otros sectores de la economía peruana.

A la cita acudieron también los congresistas Hernando Cevallos y Manuel Dammert, el parlamentario andino Alan Fairlie, y el exministro de Salud Álvaro Vidal; así como dirigentes sindicales de construcción civil de todo el Perú y dirigentes de las bases de la CGTP.

La fundación de la FTCCP, realizada el 19 de diciembre de 1958, fue la acción sindical más acertada de un conjunto de dirigentes de construcción civil que decidieron unir esfuerzos en torno a una organización sindical clasista y de grado superior para lograr mayores conquistas y enfrentar la sobreexplotación laboral.

La Federación está afiliada a la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), al Unión Internacional de Trabajadores de la Construcción, la Madera y los Materiales de Construcción (UITBB) y la Federación Sindical Mundial (FSM).

Asimismo, la mantiene relaciones fraternas con la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM), la Federación General de Trabajadores de Bélgica (FGTB), la Federación de Sindicatos Holandeses (FNV), entre otras organizaciones sindicales del mundo.

En el ámbito peruano, conforma el Consejo Permanente por la Vivienda, la Construcción y el Territorio (CPVCT) junto con la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO), el Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) y el Colegio de Arquitectos del Perú (CAP). También representa a los trabajadores del sector en los Consejos Directivos del CONAFOVICER y SENCICO, y otros espacios de diálogo el que se desarrollan temas del sector construcción.

El secretario general adjunto de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú, Luis Villanueva Carbajal, informa al semanario PERFIL que, ante la demanda de las organizaciones sindicales, los trabajadores y el Gobierno acordaron que el espinoso tema de la política de competitividad y productividad, así como todos los temas laborales, van a ser tratados en el Consejo Nacional del Trabajo, a partir del 9 de enero.

 

 

-Usted se ha reunido con el premier César Villanueva, quien quiere “revisar” las vacaciones de los trabajadores…

-Como dirigente de la CGTP, y de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú como base importante de la central mariateguista, participé en la reunión sostenida con el premier, el lunes 3 de diciembre. Conversamos con César Villanueva y se ha acordado que el tema de la política de competitividad y productividad, así como todos los temas laborales, van a ser tratados en el Consejo Nacional del Trabajo. Todo el capítulo laboral se va a tratar desde el 9 de enero en el CNT. Las vacaciones se encuentran en el marco de la discusión. La posición de la CGTP es que no haya más recortes en los derechos laborales.

 

-Sin embargo, ya está publicada la Política de Competitividad y Productividad del Gobierno.

-Justamente, hemos exigido una explicación a ese adelanto. El Gobierno manifiesta que se ha prepublicado para que los interesados puedan hacer llegar sus propuestas. Esto se hará a partir del 9 de enero. Hemos demandado al Gobierno que el capítulo laboral se toque íntegramente en el CNT. No vamos a permitir una política laboral regresiva bajo el pretexto absurdo de crear condiciones para generar puestos de trabajo.

 

-La flexibilización laboral, sin embargo, es un aliciente para los empresarios.

-La flexibilización laboral no ha mejorado el empleo, solo ha propiciado el mayor enriquecimiento de las empresas. Por el contrario, se ha empobrecido el país y se ha incrementado la corrupción. Mayor flexibilización significa mayores despidos. Eso en un país que enfrenta grandes tasas de desocupación y trabajo informal es letal. Algunos empresarios peruanos, con desconocidos méritos a nivel internacional, desean trabajadores de un solo uso, seres humanos descartables. Por culpa de empresarios con ese pensamiento, el Perú no ha realizado siquiera su Revolución Industrial, propio del siglo XVIII. En la agricultura, por ejemplo, la propaganda nos muestra que el país es un gran exportador de arándanos, que casi nadie come en el Perú, pero no nos dice que el 70% de lo que consumimos son productos importados. Los empresarios peruanos no pueden ni siquiera asegurarnos nuestra independencia alimentaria. Esa es nuestra realidad empresarial.

 

-¿Y la industria de la construcción cómo va?

-La inversión es poca. Si uno compara lo planeado por el Gobierno y lo cumplido, pues se da cuenta de que no se ha avanzado mucho. Los siete proyectos más grandes de inversión en infraestructura ya presupuestados apenas tienen un 35% de ejecución. Y en el caso extremo de la tercera etapa del proyecto de Chavimochic en La Libertad, de los 437 millones de soles presupuestados apenas se ha avanzado con el 1%. Hay construcción, hay inversión, pero es mínima en comparación con los grandes proyectos que requiere el país y con la gran masa desocupada que espera trabajo.

 

-Su Federación cumple 60 años el 19 de diciembre. ¿Cuál es el balance de sesenta años de lucha?

-Hemos enfrentado a la dictadura, que mató al dirigente Pedro Huilca y nos quería desaparecer como organización sindical; luchamos por la recuperación de la democracia y continuamos en la brega contra un sistema neoliberal donde se transan coimas por millones en las más altas esferas del poder, mientras los diversos Gobiernos insisten en la política del cholo barato queriendo restar derechos a los trabajadores. Seguiremos fortaleciéndonos en la lucha permanente por la defensa de los derechos económicos y sociales de los trabajadores, y participando en la lucha política por lograr que en el Perú exista una verdadera democracia con justicia social para todo el pueblo.

 

-Por otro lado, han emprendido una campaña por el peso de la bolsa de cemento. ¿Cómo va?

-Queremos que se reduzca el peso de la bolsa de cemento de 42.5 kilos a 25 kilos para reducir así las enfermedades musculoesqueléticas de los trabajadores de la construcción. Esto ya es realidad en otros países como Chile y Uruguay. Nos falta incidir en el cambio cultural. Muchas personas comparan la virilidad con la fuerza. El problema no es que los obreros no puedan cargar 42 kilos, sino que ello produce con el tiempo hernias discales, lumbalgias, dorsalgias y otras enfermedades, y luego la misma industria que le ha causado esta enfermedad no los contratan porque no pasan los exámenes médicos ocupacionales. Además, no existe data oficial sobre las enfermedades ocupacionales, y menos por la carga de peso excesivo, aun cuando la ley lo exige. En eso debemos avanzar.

 

(Tomado del semanario PERFIL, del 9 de diciembre de 2018)

La Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM, BWI por sus siglas en inglés) conjuntamente con la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) implementarán una campaña basada en movilizaciones, distribución de información a empleadores, trabajadores, autoridades gubernamentales, factores vinculados a las empresas productoras y empacadoras de cemento y derivados, la cual se denomina: “25 kilos, ¡No más!”.

La campaña busca reducir el peso de las bolsas de cemento, para la consecuente mejora en la calidad de vida de los trabajadores, focalizada en las obras de infraestructura deportiva para los Juegos Panamericanos Lima 2019. Esta campaña recibe el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo a través de la Oficina Regional para América Latina. 

La protección de la integridad física y psíquica de los trabajadores y trabajadoras, corresponde a esta “Campaña 25 kilos, ¡No Más!” que desarrolla la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM) con apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), de cuyo seno se desprende una legislación laboral internacional que coincide en estos aspectos con los Convenios 155, 187 y, en particular, el Convenio 127 de OIT sobre peso máximo de carga; y la Recomendación 128 del mismo año, sobre peso máximo.

Recordemos que la ausencia de una política de prevención hace que cada día mueran más de 6,300 personas en el mundo por accidentes o enfermedades relacionados con el trabajo. Al año, más de 2,3 millones. Anualmente ocurren más de 317 millones de accidentes en el trabajo en todo el mundo; muchos de los cuales inhabilitan temporal y permanentemente a los trabajadores y trabajadoras.

En la actualidad, en el Perú, el peso de las bolsas de cemento que se comercializa es de 42.5 kilogramos, lo que genera diversos problemas en la integridad del trabajador, por cuanto el exceso de carga genera lesiones progresivas y permanentes atentando contra su salud y continuidad en el trabajo.

No cabe duda que el levantamiento y manipulación de cargas mayores a los 25 kilos causa lesiones musculoesqueléticas de la espalda, cuello, hombros y codos, más otras lesiones que provocan el desgaste precoz del trabajador o trabajadora, acortando su vida productiva.

Sobre el tema, existen recomendaciones de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Si bien esta Campaña hoy está dirigida a toda la actividad de la construcción, es necesario considerar que para otras actividades también se debe generalizar el peso de carga a 25 kg, a fin de prevenir lastimosas enfermedades a los trabajadores. 

La determinación del peso de carga a 25 kg ya tiene antecedentes en otras partes del mundo. Así, en países de la Unión Europea, los fabricantes, gobiernos, empleadores y sindicatos, han convenido que cargas de más de 25 kilos representan “un riesgo no tolerable”; por lo tanto, el peso máximo de las bolsas de cemento en Europa es de 25 kilos. En Australia, de 20 kg.

En América Latina, tenemos el ejemplo de Uruguay, que en el año 2008 aprobó el Decreto 423/07 sobre Reducción de las Cargas Transportadas Manualmente que regula el peso en las bolsas de productos comerciales, incluyendo las bolsas de cemento en 25 kg, cada una. 

Compañeros: Difundamos en las diferentes obras a nivel nacional la CAMPAÑA “25 KILOS, ¡NO MÁS!” y sensibilicemos en los trabajadores, empleadores y autoridades correspondientes la necesidad de reducir el peso de las bolsas de cemento a “25 kilos, ¡NO MÁS!”, con la finalidad de salvaguardar la salud física de las y los trabajadores, a efecto de que se reconvierta el empaque a una presentación sencilla en su manipulación, el acarreo y acomodo.

¡JUNTOS LUCHEMOS Y HAGAMOS REALIDAD EN EL PERÚ LAS BOLSAS DE CEMENTO DE “25 KILOS, ¡NO MÁS!”!

Trabajadores en construcción civil afiliados en la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) se movilizaron el pasado 20 de noviembre a la residencia del embajador de Uruguay en el Perú para rechazar el asilo al expresidente Alan García, quien tiene impedimento de salida del país para responder a la justicia peruana por tráfico de influencias, lavado de activos y colusión en el marco del caso Metro de Lima, del megacaso Lava Jato.

El contingente de trabajadores llegó a las 2.15 p.m. a la residencia del embajador para demandar que el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, NO BLINDE A ALAN GARCÍA con el otorgamiento del asilo político, lo que sería un acto de traición al pueblo peruano en su lucha contra la corrupción.

Asimismo, demandaron al presidente del Perú, Martín Vizcarra, que asegure el debido proceso para que se juzgue a García por los evidentes actos de corrupción de su segundo gobierno, y no logre evadir a la justicia como ya lo hizo en los años 90 fugando al extranjero, método recurrente en el expresidente aprista.

En los años 90, García Pérez se exilió en Colombia y Francia para evadir, hasta la prescripción, las acusaciones corroboradas por la justicia italiana por cobrar sobornos en el caso del Tren Eléctrico.

El primer gobierno de Alan García fue caracterizado por las matanzas del comando de aniquilamiento Rodrigo Franco, el asesinato de más de 240 presos en tres penales de Lima, la hiperinflación y los indicios de corrupción de millones de dólares por los casos BCCI, aviones Mirage, Tren Eléctrico, el dólar MUC, entre otros.

Durante el segundo gobierno aprista, campeó la corrupción, prueba de ello son los casos Petroaudios, Agua para Todos, Colegios Emblemáticos, Metro de Lima, Business Track, Hospitales Fantasma, Narcoindultos, Carretera Interoceánica, entre otros. Se recuerda también su responsabilidad en las muertes durante el Baguazo y su entrega a los grandes capitales de las riquezas naturales en contraposición de las poblaciones indígenas, a quienes considera como ciudadanos de segunda clase.

En construcción civil, durante el Gobierno de Alan García, se entregó registros sindicales automáticos a bandas del crimen organizado, que bajo la fachada de sindicatos extorsionan y asesinan a empresarios, dirigentes y trabajadores. La consecuencia de este atropello lo seguimos viviendo hasta ahora, con la proliferación de seudosindicatos mafiosos donde campea la delincuencia.

Asimismo, los trabajadores en construcción civil respaldan la labor que realiza el fiscal José Domingo Pérez Gómez y el juez Richard Concepción Carhuancho en el combate a la corrupción, esperando que los procesos judiciales culminen con sentencias ejemplares para los corruptos, lo que constituye un clamor de los trabajadores y el pueblo peruano en general.

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