La Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) y la Cámara Peruana de la Construcción (CAPECO) suscribieron el Acta Final de Negociación Colectiva en Construcción Civil 2017-2018, habiéndose acordado un aumento a los trabajadores de construcción civil del país, en mérito a la Negociación Colectiva por Rama de Actividad, la que ha sido superior a la inflación registrada en el período del del mes de mayo del año 2016 al mes de mayo del presente año. 

INCREMENTO SALARIAL

Desde el año 2004 hasta el 2017 la inflación acumulada sumó 51.06%, y en el caso de un operario el aumento salarial acumulado entre el período 2004-2017 significó un crecimiento de 121.04%, lo que conlleva a una mejora sustancial en el poder adquisitivo del trabajador de construcción civil.

Luego de las negociaciones sostenidas se acordó otorgar un aumento general sobre el jornal básico consistente en S/ 2.90 para operarios; S/ 1.70 para oficiales, y S/ 1.60 para peones, lo que representa un incremento de 4.72%, 3.38% y 3.56% respectivamente, en todos los casos superior a la inflación de 3.04% registrada entre mayo 2016 a mayo 2017.

VIGENCIA

El Acta Final de Negociación Colectiva a nivel de rama de actividad, precisa el documento, tendrá vigencia de un año a partir del primero de junio del 2017, siendo de aplicación a todos los trabajadores en construcción civil del ámbito nacional que laboren en obras de construcción civil públicas o privadas, con excepción de lo dispuesto en el Decreto Legislativo Nº 727.

Igualmente el documento señala que una vez que el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) fije los índices o porcentajes correspondientes, los trabajadores solicitarán a su empleador el pago de los reintegros provenientes de la negociación colectiva. Asimismo, ambas entidades han convenido en solicitar al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo, que en cumplimiento a la Resolución Ministerial Nº 314-2006-TR se dé a conocer públicamente mediante acto administrativo los acuerdos adoptados en trato directo contenidos en el Convenio Colectivo 2017-2018, suscrito entre la FTCCP y CAPECO, debiéndose publicar en el diario Oficial “El Peruano” el texto del Convenio.

DECLARACIÓN FINAL

En el documento final suscrito por la FTCCP y CAPECO, se declara que de común acuerdo y en negociación directa, con sujeción a los Convenios Internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la legislación nacional, han dado solución definitiva al Pliego Nacional de Reclamos a nivel de rama de actividad correspondiente al periodo 2017-2018.

Igualmente declaran su rechazo a los actos de violencia, vandalismo, extorsión e intimidación de toda clase que generan daños en las obras, bienes, activos, ingenieros, funcionarios, personal administrativo, trabajadores de las empresas y a la comunidad donde se desarrollan las obras a nivel nacional.

Asimismo, reafirman su compromiso de respeto a la libertad de contratación, a la productividad en las obras, y a la competitividad; así como su compromiso de propiciar y coadyuvar con la seguridad del personal, equipos, materiales e instalaciones en las obras, evitando actos de violencias en ellas; preservando la paz laboral, emitiendo las directivas necesarias a sus afiliados.

16 AÑOS DE FRUCTÍFERO DIÁLOGO

Luego de la firma del Acta Final de Negociación Colectiva en Construcción Civil 2017-2018, el secretario general adjunto de la FTCCP, Luis Villanueva Carbajal, resaltó la importancia de este acto que consigue beneficios para trabajadores, empresarios y Gobierno.

“Esta es una muestra de la cultura de diálogo con resultados que existe en la dirigencia de construcción civil, mediante la cual se benefician todos, pues los trabajadores obtienen mejores sueldos y condiciones laborales, los empresarios construyen en un clima de paz y con mano de obra calificada y el Gobierno tiene un sector productivo en marcha y comprometido con el país”, afirmó Villanueva.

El presidente del gremio empresarial de la construcción, Enrique Espinosa Becerra, resaltó que desde hace 16 años CAPECO y la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) han venido solucionando en trato directo los pliegos de reclamos demostrando un alto nivel de dialogo y cordialidad.

“Esto es una muestra que denota que cuando hay una verdadera apertura de diálogo se puede arribar a buenas y mejores soluciones, con lo cual ganan los trabajadores, el empresariado, el sector construcción, así como el país en general, y de esa manera, podemos dedicarnos a proponer conjuntamente diversas alternativas para mejorar el desarrollo urbano del país”, enfatizó Espinosa. 

Luis Villanueva Carbajal, secretario general adjunto de la FTCCP explica sobre la coyuntura del Sector de la construcción, y de las perspectivas para los trabajadores.

 

Estamos en un momento crucial para el sector construcción: los planes de la Reconstrucción con Cambios y los Juegos Panamericanos de 2019, entre otros grandes proyectos, marcan un futuro, a simple vista, promisorio.

 

El momento actual, sin embargo, es de emergencia en el sector. Desde el lado de los trabajadores, se ha sufrido la pérdida de 100,000 puestos de trabajo entre peones, oficiales y operarios de construcción civil.

 

Las causas han sido varias: la paralización de obras por el escándalo de corrupción del caso Lava Jato, la reducción del gasto público en infraestructura como es la inejecución de presupuestos de los gobiernos locales y regionales, el estancamiento del sector inmobiliario, entre otras.

 

A la desocupación, los trabajadores deben enfrentar otros males, como las bandas delincuenciales que operan como seudos sindicatos de construcción, la mayoría con registro sindical del Ministerio de Trabajo, los cuales comenzaron a otorgarse desde 2008, a través de los denominados “registros sindicales automáticos”, en 24 horas, con solo una declaración jurada a seudas organizaciones de dudosa procedencia.

 

Los delincuentes sacaron provecho de este regalo ministerial del segundo gobierno aprista. Desde entonces, los dirigentes de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) y de sus bases sindicales en todo el país han tenido que enfrentar a estas mafias, por lo cual actualmente hay 16 dirigentes de la FTCCP asesinados.

 

Los trabajadores se oponen a los delincuentes que sacaron provecho en el segundo gobierno de Alan García.

 

Cuando los dirigentes de la FTCCP identifican y señalan a los delincuentes que fungen de dirigentes, denuncian sus fechorías y les hacen frente cuando quieren extorsionar en una obra de construcción, son asesinados, o sus casas son bombardeadas para amedrentarlos. Las prácticas extorsivas son conocidas por empresarios y profesionales del rubro, porque también las han sufrido en carne propia.

 

Como parte del trabajo de denuncia y combate de estas mafias, la FTCCP demandó la conformación y funcionamiento de la Comisión Multisectorial para hacer un estudio y diagnóstico de la violencia en obras, del que formaron parte los ministerios de Trabajo, Vivienda, Interior, Público, Poder Judicial, PNP y la Asociación de Municipalidades, entre otros. En esa mesa multisectorial surgieron diversas ideas y recomendaciones para combatir a estas mafias, como el Registro Nacional de Trabajadores de Construcción Civil (RETCC), el Registro de Organizaciones Sindicales de Construcción Civil mediante el cual se espera expulsar del sector construcción a los delincuentes y falsos sindicatos.

 

También conformamos el Consejo Permanente por la Vivienda, Construcción y Territorio (CPVCT), conjuntamente con CAPECO, y los colegios de Ingenieros (CIP) y de Arquitectos (CAP), mediante el cual hemos realizado propuestas para la Reconstrucción con Cambios.

Nuestra Federación representa a todos los trabajadores de construcción civil del país en la Negociación Colectiva por Rama que desde hace más de 15 años resolvemos en trato directo con la Cámara Peruana de la Construcción. Gracias a este derecho, los obreros de construcción civil han logrado obtener incrementos salariales reales y tangibles y mejores condiciones laborales.

 

En esta negociación prima el respeto por los derechos laborales, algo que los trabajadores de construcción civil han logrado gracias a la unidad de su organización. Este es un ejemplo de cómo con diálogo se logra beneficios para los trabajadores y empresarios a la vez.

 

Las protestas de los trabajadores solo se realizan cuando malos empresarios no cumplen con el acuerdo de estas negociaciones; muchas veces son empresas internacionales, especialmente españolas, que conforman consorcios, donde la subcontratación es un velo que esconde la flagrante violación de derechos laborales obtenidos, reconocidos por empresarios y Gobierno.

 

Para ejemplificar el tema, mencionaremos el caso del Consorcio Aguas del Oriente, que tiene una deuda millonaria con los trabajadores, tan solo en reintegros salariales desde 2015. E incumple con otorgar estos reintegros. Los obreros, con justa razón, reclaman a la Municipalidad, las autoridades locales, regionales y nacionales, pero no son escuchados.

 

En síntesis, los trabajadores no solo vivimos la violencia de las mafias delincuenciales del sector, que usan sindicatos de fachada, sino que también sufrimos la violencia de malos empresarios que no cumplen con las disposiciones legales aprobadas para el sector. Esta doble violencia debe parar.

 

Ad portas de la Reconstrucción con Cambios, señalamos que esta debe ser la línea a seguir: combate a la delincuencia y respeto a los derechos laborales de los trabajadores.

 

Por Mario Huamán Rivera

 

La economía del país enfrenta una seria crisis que está a punto de convertirse en recesión. Muchas obras de infraestructura están paralizadas por la inoperancia de las autoridades. Esto provoca desempleo y descontento. Según declaración del exministro Thorne, entre enero y junio de 2017 el país ha perdido 2,000 millones de soles por recaudación tributaria; S/ 1,000 millones son por devoluciones a las empresas mineras. Mientras tanto, el gabinete Zavala insiste en mantener los salarios bajos, reducir las inversiones públicas y desregular la economía, para favorecer a los ricos y al gran capital transnacional.

 

 

 

Esta semana hemos visto un crecimiento de la protesta laboral y social. La huelga de los maestros que empezó en junio, en el Cusco, se ha extendido a casi todas las regiones del país. Sus demandas consisten en mejoras remunerativas y cambios en los procesos de evaluación para que no puedan ser usados como mecanismos de despido. Los médicos, obstetras y enfermeras han realizado asimismo una huelga por mejoras presupuestales y aumento de salarios.

 

El problema de fondo es que las remuneraciones están estancadas desde hace mucho tiempo aun tras el crecimiento económico de años anteriores. Esto se debe a la política económica neoliberal que continúa impulsando el gobierno de PPK a través del gabinete Zavala. Mientras tanto, los precios suben afectando la economía popular, y los medios de comunicación ocultan esta información.

 

A los trabajadores organizados en la CGTP nos queda claro que solamente mediante la protesta organizada y unitaria se pueden lograr mejoras salariales y de condiciones de trabajo. Más aún, cuando el Gobierno abandona la política para encerrarse en sus dogmas neoliberales y demuestra incapacidad y desorientación.

 

La CGTP ha expresado su solidaridad inmediata con los trabajadores en huelga y estamos haciendo todos los esfuerzos para apoyar activamente los justos reclamos de maestros, médicos, mineros y muchos más sectores que han sufrido la indiferencia de los sucesivos gobiernos de turno, después de la dictadura de Fujimori.

 

Las huelgas deben resolverse mediante el diálogo, pero con resultados concretos. Sin embargo, estas soluciones serán temporales si el Gobierno no hace cambios drásticos en las orientaciones de sus políticas y en el propio Gabinete. Queda claro que después de las huelgas, Zavala y varios ministros deben renunciar a sus cargos.

Diario UNO, agosto 11, 2017

 

Teobaldo Bravo, secretario de Obras Pesadas de la FTCCP, realizó una visita al Comité de Obra del Puente de Llocllamayo (San Gabán, Carabaya, Puno), donde laboran alrededor de 200 trabajadores de construcción civil afiliados a la Federación. Se tomó conocimiento que ya está en camino la próxima construcción de la II Etapa de la Central Hidroeléctrica de San Gabán, lo que daría trabajo a cientos de obreros de construcción civil.

 

Asimismo, visitó la obra de la Central Hidroeléctrica de Ángel I, II y II, ubicada en Ollachea (Carabaya, Puno), que ha tenido un gran avance en la construcción. La FTCCP reconoce el arduo trabajo de los obreros de construcción civil de esta importante obra de infraestructura, quienes han resuelto, con jornadas de lucha y posteriores diálogos entre las partes, los diferentes problemas laborales que se han encontrado en el camino. Actualmente, casi 500 obreros se mantienen en esta construcción.

 

Tanto los trabajadores del Puente Llocllamayo como los de la Central Hidroeléctrica Ángel han tenido una activa participación directa con la FTCCP y su lucha por la defensa del Pliego Nacional de Reclamos, realizada con una Gran Movilización Nacional como parte de las acciones de la Jornada Nacional de Lucha del 19 de julio convocada por la CGTP.

Manuel Díaz Salazar saluda a los asistentes.

El martes 8 de agosto, la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Construcción Civil cumplió 38 años de fundación. Arcadio Broncano, Evaristo Grados Cosío y Manuel Díaz Salazar, presidente, secretario de Defensa y secretario de Economía de la Asociación, respectivamente, presidieron la reunión celebratoria, realizada en su local institucional ubicado en Prolongación Cangallo Cdra. 6ta., La Victoria.

A esta actividad acudieron Geremías Escalante y Teobaldo Bravo, secretario de Educación y Cultura y secretario de Obras Pesadas de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP), así como la gerente de Logística del CONAFOVICER, Ingeniera María Elena Pérez.

Manuel Díaz Salazar exsecretario general de la FTCCP y fundador del CONAFOVICER, expresó que el principal problema que atraviesan los que trabajan en el sector, se les exige 20 años de aportes para poder jubilarse, aun cuando los obreros en construcción civil no tienen trabajos estables.

En los años 90 perdieron su derecho a la jubilación con 15 años de aportes, derecho que exigen se les restaure. La FTCCP ha incluido este reclamo en su Agenda Laboral 2016 presentada ante el Ministerio de Trabajo, lucha en la que están comprometidas las 185 bases afiliadas a la FTCCP, a nivel nacional.

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