"Demandamos una nueva Constitución que beneficie a las grandes mayorías"

 

Luis Villanueva Carbajal, secretario general de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) y presidente de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), conversa con La Última sobre la coyuntura política actual. Señala que el Acuerdo Nacional es un espacio agotado y existe la necesidad de un nuevo pacto social sin exclusión.

—¿Qué opinan los trabajadores sobre la actual coyuntura política?

—Vemos a la oposición empecinada en vacar al presidente de la República o impulsar leyes que sigan beneficiando a los grandes empresarios, mientras el Ejecutivo trata de generar cambios en favor de la población, lo cual es plausible en medio de esta contienda política que solo beneficia a un sector privilegiado, pero no a los peruanos en general. Esperamos que cesen los conflictos y se pongan a trabajar por los cambios que el pueblo demanda.

—¿Están de acuerdo con el proyecto de referéndum para una nueva Constitución?

—Los trabajadores estamos de acuerdo con hacer cambios del status quo, que cambie las estructuras del Estado. Un referéndum para hacer una consulta popular por una nueva Constitución es importante. Necesitamos una nueva Constitución, un nuevo pacto político donde no haya marginados, donde la gente no sea excluida de los recursos y la riqueza generada por el país.

—Usted participa en el Acuerdo Nacional. ¿No es este un espacio apropiado para generar propuestas para el país?

—El Acuerdo Nacional, lamentablemente, es un espacio agotado, porque, con la política neoliberal de décadas, todas las instituciones han terminado en crisis. El Acuerdo Nacional es una institución que toma acuerdos, pero que nadie cumple. Se han aprobado 35 políticas de Estado, pero estas solo han quedado en el papel, porque a los diversos gobiernos que pasaron no les interesó implementarlas. Por ejemplo, se acordó la generación de empleo decente, y en el Acuerdo Nacional están incluidos la CONFIEP, la Sociedad Nacional de Industrias, que son los que se oponen inclusive a un aumento de la remuneración mínima vital y quieren más flexibilización laboral, lo que se traduce en sobreexplotación. Asimismo, no olvidemos lo ocurrido en la peor etapa de la pandemia del covid-19 cuando hubo mediación entre el Gobierno y las empresas privadas de salud. Y nada cambió. Si viene una nueva pandemia, las clínicas van a seguir cobrando medio millón de soles por una cama UCI y no pasará nada.

—Usted calificó como un avance el Anteproyecto de Código de Trabajo presentado por el MTPE.

—En el ámbito laboral, la propuesta presentada tiene puntos importantes, como la reducción de 9 a 6 contratos modales, la reposición por despido injustificado e indemnización por perjuicio moral, entre otras propuestas que respaldan al trabajador en casos de injusticias en el centro de trabajo. Sin embargo, este anteproyecto debe recibir las propuestas de los trabajadores y empresarios, y luego, tener consenso. Después viene su implementación. Es un camino largo. Estamos de acuerdo con que haya un Código de Trabajo, porque nunca ha habido en el Perú un Código de Trabajo; eso es un avance.

—Finalmente, ¿cuáles son las expectativas de los trabajadores en esta coyuntura política?

—Reforma pensionaria, reforma agraria, reforma tributaria para que paguen los que más tienen, revisión de contratos con grandes empresas lesivos para el Estado, aumentos de salarios y pensiones para poder vivir dignamente, mayor inversión pública y privada en obras para la población y mejorar la productividad del país, generación de empleo, una nueva Constitución Política que beneficie a las grandes mayorías, en fin, son muchas demandas, y puede hacerse organizando lo que necesitamos en el plano inmediato, mediato y de largo plazo. Esto es lo que deberían hacer los políticos elegidos en los comicios de 2021.