Por: Luis Villanueva

Secretario general de la FTCCP

El pasado martes 10 de mayo, los trabajadores de diversos sectores económicos realizamos un “Primer Encuentro Social y Popular por un Referente Político Alternativo: ¡De la lucha social a la lucha política!”, en la que asumimos compromisos para impulsar la inscripción del partido Unidad Patriótica.

En este encuentro participaron representantes de la CGTP y FTCCP, así como sindicatos de construcción civil de Lima y Balnearios y Los Balnearios del Sur; Federación Nacional de Obreros Municipales del Perú (FENAOMP), Federación de Trabajadores del Cemento y Premezclado del Perú (FETRACEPPE), entre otros.

El secretario del Sindicato de Trabajadores en Construcción Civil de Lima y Balnearios, Martín Rimachi, quien impulsó la realización de este encuentro en Lima, recordó que la clase trabajadora, desde Isidoro Gamarra hasta Mario Huamán, ha planteado durante décadas la necesidad de construir un referente político propio de los trabajadores.

Parte resaltante de su discurso fue el hecho de remarcar que en esta tarea “aquí todos somos importantes”, y señalar que: “El pueblo está pidiendo que la gente organizada asuma la responsabilidad”.

Los obreros de construcción civil y la CGTP han dado muestras durante toda su existencia de impulsar la unidad de trabajadores y sociedad en beneficio de las grandes mayorías, lo hicimos con la Coordinadora Política y Social, con las movilizaciones contra la dictadura, el respaldo a las opciones de izquierda y progresistas (aunque luego nos traicionaron), y nos mantenemos en esa línea. Pero ya es hora de dar el salto cualitativo de la lucha social a la lucha política en sí, porque son los políticos los que inciden en el manejo del Estado y en la dación de leyes que regirán los destinos del país.

Sin embargo, este proyecto de largo plazo, no desvía la atención de la clase trabajadora de la lucha actual por la democracia y gobernabilidad. Por eso, este sábado 14 de mayo, se realizará en Lima el Gran Encuentro de la Asamblea Nacional de los Pueblos (ANP), en el Centro Recreacional Pedro Huilca Tecse del km 9.6 de la Carretera Central. Aquí, los miembros de la ANP tomaremos acuerdos en respaldo de la asamblea constituyente y contra la crisis generada por el plan golpista de la ultraderecha. Debemos impulsar desde el presente los cambios fundamentales que deseamos tener en el futuro peruano.

 

Por: Luis Villanueva Carbajal

Secretario general de la FTCCP

Las comisiones de Trabajo y de Economía del Congreso de la República han dado los primeros pasos para la restitución del derecho de jubilación en el sistema público para los trabajadores del régimen especial de construcción civil. Ambas aprobaron dictámenes dándonos a los obreros del sector la razón sobre nuestras demandas.

Este derecho lo conquistaron los trabajadores el año 1982, cuando, debido a la eventualidad de su relación laboral y la dureza de sus actividades, que generan vejez prematura, se aprobó la ley de jubilación en el sistema público con 15 años de aportes y 55 años de edad.

Solo diez años duró esta conquista, porque fue eliminada durante la reforma pensionaria de 1992, que creó las AFP (sistema privado de pensiones).

Desde esa fecha, muy pocos obreros se han jubilado en el régimen de construcción civil. Esta realidad es corroborada por datos de la misma ONP de 2021, que señala que de los 389 mil 633 obreros de construcción afiliados a la ONP, solo 348 tienen pensión en la actualidad, tan solo el 0.089% del total de afiliados. Y en cuanto a las AFP, en muchos casos Pensión 65 paga más.

Una característica del trabajo en construcción es la eventualidad. Un obrero labora mientras dure el frente de trabajo para el que fue contratado. Por eso, trabaja como formal 4 meses al año en promedio. El resto del año sobrevive de cachuelos, lo que hace difícil que aporte 20 años como en el régimen general.

Pero, aun así, el obrero en construcción civil aporta más que los trabajadores del régimen general. Por ejemplo, el peón, la categoría de menor salario, aporta en diez años más del doble de lo que aporta en veinte años un trabajador que gana una remuneración mínima vital. El oficial y operario, otras categorías del régimen, aportan mucho más.

La otra característica es la vejez prematura. Los obreros están expuestos a las inclemencias del clima, trabajos de riesgo, contacto con el asbesto y la sílice, entre otras condiciones que reducen su vida laboral y deterioran su calidad de vida, por lo que a temprana edad ya no pueden seguir laborando en el rubro.

Por estas y otras razones, más de medio millón de obreros en construcción civil en actividad esperamos que el Pleno del Congreso de la República apruebe el dictamen sobre nuestro régimen jubilatorio.

 
En el Día Internacional de los Trabajadores recordamos el sacrificio de los Mártires de Chicago en 1886 y los mártires peruanos que lucharon por trabajo digno. A todos ellos, nuestro homenaje con la promesa de que seguiremos su ejemplo.
 
Las contradicciones entre las fuerzas del cambio y las conservadoras persisten y son expresión de la lucha de clases por el control del poder político y la administración del Estado. Desde que en el Perú ganó las elecciones un campesino, un maestro sindicalista, quisieron derrocarlo con mecanismos parlamentarios y, al no lograrlo, mueven sus hilos golpistas mediante voceros de ultraderecha y militares en retiro. La oligarquía y los poderes fácticos temen perder sus privilegios.
 
Esto motiva a los trabajadores a la defensa de la democracia y la gobernabilidad ocupando calles y plazas con movilizaciones junto al pueblo organizado y no dejar vía libre para los golpistas y mercenarios.
 
Nuestro respaldo al gobierno de origen popular no es un cheque en blanco. Un gobierno del pueblo tiene que hacer partícipe al pueblo organizado en la gestión gubernamental, atendiendo sus postradas reivindicaciones.
 
Exigimos cumplimiento total de la Agenda 19, aumento de pensiones mínimas en equivalencia a la remuneración mínima vital, que el Código de Trabajo genere la recuperación de derechos y reconocimiento del trabajo digno y decente, fiscalización laboral en todo el país para erradicar la explotación laboral y la mano de obra barata.
 
El Ministerio de Trabajo no debe ser nunca más la mesa de partes de los empresarios tramposos, debe promover empleo y seguridad social, establecer sin restricciones la negociación colectiva por rama de actividad para los diversos sectores económicos y proteger a los trabajadores autónomos mediante mecanismos de seguridad social.
 
La ONP debe convertirse en una nueva institución con gobernanza participativa de trabajadores, pensionistas, empleadores y Estado, con autonomía administrativa y financiera.
 
Respaldamos la convocatoria de un referéndum sobre una nueva Constitución en las elecciones municipales y regionales. No hay mejor oportunidad para un encuentro constituyente y el diseño de una nueva arquitectura de la patria nueva y para todos los peruanos.
 
Por la memoria de nuestro Amauta José Carlos Mariátegui, de nuestros mártires y luchadores Pedro Huilca, Isidoro Gamarra, entre otros, seguiremos luchando hasta la victoria final de la clase obrera, es decir, la abolición del sistema de explotación capitalista y la construcción de una nueva sociedad sin explotados ni explotadores, sin calco ni copia, y como creación heroica.
 
Lima, 1 de mayo de 2022
 
¡Viva la CGTP y la Federación Sindical Mundial!
 
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Por: Luis Villanueva

Secretario general de la FTCCP

(30/04/2022) El impulso de una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Constitución que beneficie a las grandes mayorías fue una promesa de campaña que políticos de diversos partidos parecen haber olvidado, pero el pueblo no. Por eso los trabajadores respaldamos la convocatoria a referéndum por una nueva Constitución durante las elecciones regionales y municipales de 2022, que ha realizado el presidente de la República, Pedro Castillo.

Los peruanos somos víctimas de la expoliación de nuestros recursos naturales, la indiferencia de la empresa privada ante la pandemia y el alza del costo de vida, un sistema público de salud y educación insufrible y un sistema privado que es un asalto, entre otras injusticias que solo podrán cambiarse sentando las bases de un nuevo contrato social, lo que indefectiblemente debe hacerse con una nueva Constitución Política. La desigualdad social y la corrupción se profundizan por la permanencia del injusto modelo económico neoliberal que se sustenta en la actual Constitución.

Sin embargo, en el proceso de creación de la nueva Constitución Política, también debemos comprometernos con la permanente fiscalización y la lucha para que el nuevo contrato social no sea letra muerta.

Por otro lado, este domingo primero de mayo conmemoramos la gesta histórica de los Mártires de Chicago en 1886 y la de nuestros mártires peruanos, en la lucha por derechos laborales. Los trabajadores estamos organizando para ese día una gran jornada nacional de lucha, convocados por la CGTP en todo el Perú.

En Lima, los trabajadores nos concentraremos en la histórica Plaza Dos de Mayo, frente a la CGTP, donde el presidente de la República, Pedro Castillo, brindará un mensaje en el Día Internacional de los Trabajadores.

En medio del conflicto político generado por las fuerzas conservadoras, los trabajadores estamos en defensa permanente del gobierno de origen popular, la democracia y gobernabilidad, pero también esperamos que quienes administran el Estado sigan la línea del cambio en la construcción de una sociedad más justa, con servicios básicos de calidad para todos, remuneraciones y pensiones que permitan vivir dignamente, y se erradique la explotación laboral.

 

 

Luis Villanueva Carbajal, secretario general de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) y presidente de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), conversa con La Última sobre la coyuntura política actual. Señala que el Acuerdo Nacional es un espacio agotado y existe la necesidad de un nuevo pacto social sin exclusión.

—¿Qué opinan los trabajadores sobre la actual coyuntura política?

—Vemos a la oposición empecinada en vacar al presidente de la República o impulsar leyes que sigan beneficiando a los grandes empresarios, mientras el Ejecutivo trata de generar cambios en favor de la población, lo cual es plausible en medio de esta contienda política que solo beneficia a un sector privilegiado, pero no a los peruanos en general. Esperamos que cesen los conflictos y se pongan a trabajar por los cambios que el pueblo demanda.

—¿Están de acuerdo con el proyecto de referéndum para una nueva Constitución?

—Los trabajadores estamos de acuerdo con hacer cambios del status quo, que cambie las estructuras del Estado. Un referéndum para hacer una consulta popular por una nueva Constitución es importante. Necesitamos una nueva Constitución, un nuevo pacto político donde no haya marginados, donde la gente no sea excluida de los recursos y la riqueza generada por el país.

—Usted participa en el Acuerdo Nacional. ¿No es este un espacio apropiado para generar propuestas para el país?

—El Acuerdo Nacional, lamentablemente, es un espacio agotado, porque, con la política neoliberal de décadas, todas las instituciones han terminado en crisis. El Acuerdo Nacional es una institución que toma acuerdos, pero que nadie cumple. Se han aprobado 35 políticas de Estado, pero estas solo han quedado en el papel, porque a los diversos gobiernos que pasaron no les interesó implementarlas. Por ejemplo, se acordó la generación de empleo decente, y en el Acuerdo Nacional están incluidos la CONFIEP, la Sociedad Nacional de Industrias, que son los que se oponen inclusive a un aumento de la remuneración mínima vital y quieren más flexibilización laboral, lo que se traduce en sobreexplotación. Asimismo, no olvidemos lo ocurrido en la peor etapa de la pandemia del covid-19 cuando hubo mediación entre el Gobierno y las empresas privadas de salud. Y nada cambió. Si viene una nueva pandemia, las clínicas van a seguir cobrando medio millón de soles por una cama UCI y no pasará nada.

—Usted calificó como un avance el Anteproyecto de Código de Trabajo presentado por el MTPE.

—En el ámbito laboral, la propuesta presentada tiene puntos importantes, como la reducción de 9 a 6 contratos modales, la reposición por despido injustificado e indemnización por perjuicio moral, entre otras propuestas que respaldan al trabajador en casos de injusticias en el centro de trabajo. Sin embargo, este anteproyecto debe recibir las propuestas de los trabajadores y empresarios, y luego, tener consenso. Después viene su implementación. Es un camino largo. Estamos de acuerdo con que haya un Código de Trabajo, porque nunca ha habido en el Perú un Código de Trabajo; eso es un avance.

—Finalmente, ¿cuáles son las expectativas de los trabajadores en esta coyuntura política?

—Reforma pensionaria, reforma agraria, reforma tributaria para que paguen los que más tienen, revisión de contratos con grandes empresas lesivos para el Estado, aumentos de salarios y pensiones para poder vivir dignamente, mayor inversión pública y privada en obras para la población y mejorar la productividad del país, generación de empleo, una nueva Constitución Política que beneficie a las grandes mayorías, en fin, son muchas demandas, y puede hacerse organizando lo que necesitamos en el plano inmediato, mediato y de largo plazo. Esto es lo que deberían hacer los políticos elegidos en los comicios de 2021.

 

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